Señales de que tu relación de amistad se ha terminado

Sabemos que ningún vínculo suele ser para toda la vida pero casi siempre pensamos que tanto nuestros amigos como nuestras amigas estarán eternamente… Estas relaciones también pueden acabarse

Cuando generas vínculos en la infancia o la adolescencia parece que se ha creado un lazo que es irrompible. Lo cierto es que muchísimas amistades duran para siempre. Es más, seguramente has escuchado la frase que explica que los amigos son la familia que elegimos. Así que sí, muchos de estos lazos son como nuestra familia. Lo que pasa también es que hay amigxs que se quedan por el camino, seguramente recuerdes a alguna persona de la que hace mucho tiempo que no sabes nada a pesar de que parecía un lazo único. Cuando empezamos a crecer las cosas van cambiando, maduramos, evolucionamos… Y a veces ya no conectamos con quienes conectábamos en el pasado.

Puede ocurrir también que quien en la actualidad parece un amigx, puede ya no serlo pero ¿cómo podemos saber esto? Hay una serie de señales que, quizás, han pasado desapercibidas para ti y que demuestran que es una relación de amistad que es mejor que termine si no lo ha hecho ya.

Agotamiento

Muchas amistades simplemente se desgastan con el paso del tiempo, van caducando. Pero ¿cómo sientes esto exactamente? Como explican desde Psychology Today la sensación es como “de vacío en la boca del estómago cuando llega la hora de hacer planes. A veces cuando ambas personas están juntas las conversaciones son anodinas o una misma persona habla sin parar de lo que le pasa sin pensar en la otra”. Todo eso genera desgaste y, a la larga, desinterés. Normalmente en este tipo de lazos se pide más trabajo emocional de lo que se debería dar. 

No eres tú de verdad

“Una amistad, por lo general, crece contigo y te permite ser quién eres en cada momentos. Algunas amistades, no obstante, se quedan estancadas en el pasado y una o ambas personas se convierten en versiones pasadas de sí mismas”, explican los expertos. En este ámbito es importante salir de ahí porque al final no estás siendo capaz de crecer y de madurar como deberías.

No hay esfuerzo

Parece que solo las relaciones sentimentales son las que conllevan trabajo. Nada más alejado de la realidad, las amistades también conllevan esfuerzo y deben mantenerse con trabajo constante. Hay que hacer planes, reuniones, ir a eventos siempre que se pueda… Cuando una persona sola es la que se esfuerza y observa que no tiene ese apoyo de lxs demás puede llegar a cansarse. Obviamente a través de la comunicación pueden decirse este tipo de cosas, hay que reclamar las necesidades siempre que se pueda porque de esta manera estarás siendo sincerx con lo que es importante para ti.

Cero cosas en común

Como decíamos con anterioridad las amistades, por lo general, van creciendo juntas. Las personas se van amoldando a los cambios en la personalidad de cada unx y se va construyendo un camino de madurez y evolución que puede ser rica para ambas partes. Quizás las cosas en común lo fueron en algún punto y ahora ya no lo son más. Es importante detectar que si no tenéis cosas en común, no es que la relación vaya a terminar pero sí está bien saber que puede haber otras personas por descubrir y no te habías dado cuenta. 

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

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Es necesario saber, también, que aunque se trate de una amistad de la infancia, la adolescencia o la parte más adulta, las relaciones de amistad siempre serán difíciles de terminar pero, a la larga, hay que quedarse con lo que cada relación nos ha aportado y cuando dejen de hacerlo hay que dejarlas ir.