Las señales de ayuda que envía tu cuerpo cuando tus emociones te sobrepasan

Muchas veces sientes físicamente una serie de cambios o movimientos. Esa sensación que sugiere que puedes encontrarte mal por algún motivo fisiológico puede ser, realmente, una emoción

Acabas de salir de casa. Te has duchado y perfumado. Vas de camino al metro porque tienes una cita. Es la primera vez que tú y esa persona que te llama tanto la atención quedáis solxs. Sientes cómo te tiemblan un poco las piernas. A medida que vas llegando te suben las pulsaciones y dentro de tu barriga hay algo parecido a una rave a tope de gente. Sí, ya lo sabes, son los nervios. Tu cuerpo te está enviando unas señales de algo que te genera alegría, existe una conexión entre la emoción y en cómo se traduce esta corporalmente. Esto que nos parece tan natural sucede con muchas otras emociones. Todas ellas tienen cierta forma de aparecer en nuestro cuerpo. Aquí explicamos algunas para que las tengas en cuenta cuando las sientas.

Dolor de cabeza

Lo más común con este síntoma es que se trate de algo completamente físico. Algunos ejemplos son deshidratación, fatiga visual o alguna mala postura, así como también por falta de sueño. Ahora bien, también puede ser síntoma de otras cosas más emocionales. Aunque suene raro, la tristeza o el hecho de estar abrumadx por algún motivo también puede generar estos dolores de cabeza. El cansancio emocional que provoca el estrés o el llanto generan este malestar. Si tus síntomas no se corresponden a nada físico, es posible que tenga relación con algo psicológico.

Movimiento lento

Este tipo de respuesta corporal puede estar diciendo, físicamente, que hay cansancio o aburrimiento. El cuerpo se mueve lentamente porque o bien hay falta de vitaminas o bien falta de sueño, entre otras carencias físicas. Eso sí, hay también síntomas emocionales que pueden causar esta respuesta. Uno de los más comunes es la depresión. Una sensación de vacío o el sentimiento de soledad pueden generar también esta especie de peso que hace que el cuerpo esté más pausado.

Estómago revuelto

Es uno de los síntomas más obvios en cuanto a malestar físico ya que puede ser mala comida ingerida o algún tipo de enfermedad. También es bastante fácil saber qué significado tiene emocionalmente ya que, por lo general, es la respuesta a los nervios o la ansiedad. Es más, a veces, cuando sufres de problemas como la diarrea puede ser también generado por esta ansiedad o estrés. Para mitigar el efecto tan grande que tiene esta emoción en el cuerpo (es una de las más habituales) se recomienda beber muchísima agua y respirar, esto provoca que se desvanezca dicha sensación.

Palmas sudorosas

La respuesta física de tener las palmas sudorosas puede ser producto del calor ambiental o del exceso de esta temperatura. A veces, también, es la respuesta de estar a punto de sufrir un ataque de ansiedad. Una sensación de confusión o de estar excesivamente abrumadx también puede provocar esto. Lo que sucede es que el cuerpo experimenta la necesidad o bien de luchar o bien de huir y genera ese sudor en las palmas de las manos. No es una de las reacciones más habituales, solamente se da en casos bastante extremos.

Manos apretadas o movimiento de pierna

Puede ser que te haya ocurrido de encontrarte, de repente, moviendo la pierna sin parar o teniendo las manos duras o apretadas sin ningún tipo de motivo aparente. El cuerpo tiende a responder de forma natural a diferentes sensaciones o emociones sin que seamos conscientes de ello. Justamente por este motivo debemos prestar atención a cómo reacciona nuestro cuerpo en todo momento, tener el control sobre lo que nos ocurre para poder detectar o bien dolores o bien respuestas que no hemos generado nosotrxs.

Este movimiento puede significar un cúmulo de energía que no se ha canalizado o incluso sentimientos como la ira o el estrés. El cuerpo manda señales de que algo no va bien y necesita conectar corporalmente con la tierra para encontrar la calma. A veces ocurre la misma reacción con los dientes: teniendo la mandíbula apretada o rechinando los dientes. Esto, a su vez, generaría dolor de cabeza. Es necesario tener el control y no dejar que el cuerpo hable solo.

Dolor de garganta

Una de las respuestas más famosas que se nombran cuando se habla de somatización (el comportamiento de convertir los trastornos psíquicos en síntomas orgánicos y funcionales, una respuesta, por lo general, natural del cuerpo) es la que se relaciona con el dolor de garganta. Es conocida pero también puede ser la que más escepticismo genera. Al parecer el dolor de garganta puede ser la respuesta del cuerpo a esos momentos en los que tienes algo que decir, algo guardado dentro que no te deja vivir con tranquilidad. Aunque también es cierto que lo más común es que estés a punto de resfriarte. Analízate y averigua qué te ocurre.