Hay una razón muy clara de por qué te evitas a ti mismo todo el tiempo

Un estilo de apego evitativo no solo afecta a tus relaciones con los demás. También a tu relación contigo 

Los bebés humanos se encuentran entre las crías más vulnerables del mundo. Nacen prácticamente inválidos. Sin capacidad para andar, desplazarse o percibir el entorno adecuadamente, dependen por completo de sus cuidadorxs para sobrevivir. Por eso, dice la psicóloga Tara Well, del Barnard College de la Universidad de Columbia, todxs "tenemos un impulso innato para buscar la proximidad y el contacto tierno con un cuidador". Un apego. Uno que, según las circunstancias, toma unas características u otras. Hasta ahora, la psicología ha puesto mucho énfasis en la relevancia de tu tipo de apego en tus relaciones. ¿Pero sabías que también determina tu relación contigo mismx?

¿Por qué nos evitamos?

El más claro ejemplo es el apego evitativo. "Si tienes un estilo de apego evitativo, generalmente evitas estar cerca de los demás porque simplemente no ves los beneficios y te preocupa que otrxs puedan herirte o decepcionarte, así que no te esfuerzas", asegura Well. En un momento del pasado, cuando aún eras demasiadxs pequeñx para entenderlo, necesitaste cuidados de alguien y no lo recibiste. Y ahora te alejas de todo el mundo. Irremediablemente. Pero también estás evitándote a ti. En palabras de esta experta, "es posible que practiques el hábito de ignorar tus sentimientos de angustia distrayéndote con trabajo, vídeos, comida, compras o tu hobby favorito".

Y el motivo de esta actitud es triste: "Las personas evitativas tienden a despreciarse a sí mismas". Desde fuera, y puesto que no permites que nadie se acerque a ti, puedes parecer una persona prepotente que se siente por encima de los demás. Pero la realidad es que, desde dentro, puede verse a una persona que siente que no merece el amor ajeno, que se siente vulnerable y que se sienta sola. Esto es lo que conduce a la distracción. Es un "reflejo automático que desarrollaste para evitar el dolor" de sentirte de esa manera. No actúas así porque te sientas superior, sino porque necesitas huir de las voces negativas que hay en tu cabeza desde que eras pequeñitx.

Para, date tiempo y obsérvate

En ese sentido, identificar que tienes apego evitativo no es una solución para tus relaciones. Es, por encima de todo, una solución para la relación que tienes contigx mismx, que es la más importante y sobre la que se construyen todas las demás. Pero identificarlo es solo un paso. Luego queda mucho trabajo por hacer. Para Well, inventora de una modalidad de meditación llamada revelation, y que consiste en observarse en un espejo fijamente durante 10 minutos al día, esta técnica es el siguiente paso lógico. Debes "comprobar si puedes tolerar estar contigo mismo o sientes la necesidad de entregarte a tu distracción favorita". Así una y otra vez. Una y otra vez.

"A medida que puedes quedarte contigo mismx y observarte a ti mismx, comenzarás a sentir. Al comprometerte a prestarte esa atención a diario, construyes una relación más sólida contigo mismx en el tiempo. Descubres algunas emociones profundas que habías estado evitando. La autocompasión comenzará a morar en ti cuando te des cuenta de lo mucho que sentías y de cómo habías estado evitándote a ti mismx y a tus verdaderos sentimientos durante tanto tiempo". Te reencontrarás contigo. Y, a partir de ahí, ahora sí, podrás construir relaciones humanas mucho más conscientes y profundas.