Estamos tan rayados que estudiamos psicología para enterdernos a nosotrxs mismxs y no a los demás

Estamos tan perdidos que a veces una terapia no es suficiente y nos inscribimos en una carrera de cuatro años

Psicología es una carrera compleja que tiene asignaturas de ciencias y de letras, es una disciplina completa que tiene el objetivo de darte herramientas para entender al ser humano en toda su complejidad. Una maravilla apasionante que cuando empiezas a disfrutar es muy difícil que desaparezca. Además, una vez que te encasillan, tus amigos empiezan a pedirte terapia gratis y te conviertes en su cubo de emociones tóxicas, pero más allá de eso, muchos estudiantes llegan a la facultad con una sola idea: el ser humano más complejo y bajonero del planeta soy yo y por fin tendré herramientas para saber qué me pasa por la cabeza.

Ya sabemos que los mileniales somos una generación caracterizada por la ansiedad. Y salir de la adolescencia no es tarea fácil. Por esto hay gente que ve la psicología como una solución a todos los problemas. Buscan "entendernos mejor (o) leer el sentido oculto en los gestos", cuenta Clément, un estudiante entrevistado por el diario francés Le Monde. "El paso a la universidad coicide con una etapa de la vida en la que los jóvenes adultos se hacen muchas preguntas y creen poder encontrar respuestas en esta carrera", dice David Clarys, presidente de la Asociación francesa de profesores e investigadores en Psicología. La Universidad Nacional de Irlanda, por ejemplo, presenta así la información sobre el grado: "muchos estudiantes descubren que al estudiar lenguaje, emociones y otros temas se convierten en mejores comunicadores (...) la psicología puede ayudarte a entenderte mejor".

Luego, una vez ahí, un clásico es sentir una crisis identitaria al no saber a qué corriente psicológica unirte, dice un artículo de Psicología y Mente medio en coña: "no, el eclecticismo no tiene por qué ser la mejor opción". A partir de ahí, empiezas a buscar conexiones entre tu experiencia y tus inseguridades y miedos, a darles sentido y a convivir con ello. La verdad, es un paso muy importante para poder después enfrentarte a los tratamientos de los demás. Como bromea Psicología y Mente, en esa facultad empiezas a desarrollar una relación de amor-odio con los psicofármacos. Cada cual a su estilo.

Pero entender cómo funciona el desarrollo humano o las distintas personalidades y cómo la sociedad y la cultura impactan en nuestro comportamiento te ayuda a entender de forma más profunda tu forma de ser y todo lo que te ha influenciado a lo largo de la vida. Y no solo a ti, sino también de todos los que te rodean. Así que sí, si te da curiosidad esta carrera durante el último año de instituto, estás muy interesadx en el mundo que te rodea. Y luego, verás con otros ojos el cine, los libros, la política y tu propia familia.