Los que ponen la decoración navideña antes son más felices

Este sentencioso titular no es inventado, un estudio explica que esto aumenta el bienestar y vuelve a las personas más sociables

Las calles ya están llenas de luces, el frío se apodera de la ciudad y todo el entorno (supermercados incluidos) ya está dispuesto a dar la mejor bienvenida a la Navidad. Hay quienes conviven con esta realidad con una alegría desbordante pero hay otro grupo enorme de personas que consideran que la Navidad cada día llega antes de tiempo. Y bueno, esta llegada inminente nos da la sensación que el año se ha pasado volando. También es cierto que, después de un 2020 de pandemia y crisis que aún continua, nos apetece tener motivos para celebrar y para juntarnos con nuestros seres queridos. No se acaba aquí la novedad, un estudio ‘premia’ a estas personas que disfrutan de la Navidad (y su decoración) más bien antes que después.

Quienes entran en el modo navideño y colocan luces, árboles, guirnaldas y papanoeles colgantes antes de tiempo son, según un estudio publicado en la revista de ciencia Science Direct, mucho más felices, están más abiertos y son más sociables. Esto no solo lo veíamos año tras año sino que, tras un cúmulo de malas noticias, nos apetece algo más de alegría. Hoy en día, podemos empezar a ver turrones, calendarios de adviento y bombones, casi a principios de noviembre. Esto sucede también porque, justo después de Halloween, la siguiente fiesta y celebración a la que acogerse es la Navidad.

Por lo general esta llegada prematura de artículos navideños aterriza solo en tiendas deseosas de ampliar sus ventas y aprovechar el gasto que se hace durante esta época pero ahora no solo son los espacios comerciales los que se adelantan sino también las personas. Como explica el estudio, “la decoración navideña no solo abre las puertas a vivir una época festiva emocionante sino que también trae buenos recuerdos. Los vínculos creados se potencian y están más abiertos a crear momentos alegres. Existe un motivo por el que estar feliz”.

Además, quienes colocan decoración exterior como luces, ayudan a adornar la ciudad y ese ambiente de unión y celebración. Es verdad que el tono festivo es más que necesario, sobre todo ahora después de tanta oscuridad pero no podemos olvidar que se trata de una época donde se generan muchos desechos y donde la contaminación aumenta. Así que sí, vamos a celebrar pero no olvidemos respetar las restricciones y tengamos en cuenta no hacerle daño al planeta.