Por qué ser la "oveja negra" de la familia podría beneficiarte

La condición familiar de ser la persona que "no encaja" o la "oveja negra" es mucho más beneficiosa de lo que parece si sabes cómo utilizarla

Hay ecosistemas en los que encajas perfectamente y ecosistemas en los que siempre tienes esa sensación de estar fuera de lugar, de caminar a contracorriente, de estar en el punto de mira de lxs demás. Sin importar lo mucho que te esfuerces, tus ideas, tus sentimientos y tus acciones no están en armonía con lo que la familia espera de ti. Y puedes fingir, pero el sentimiento de ser una oveja negra continúa ahí. A veces de manera implícita en palabras y miradas. Otras de manera explícita: te transmiten su decepción. Pero, lejos de venirte abajo, deberías levantarte y descubrir el poder que esconde esta condición.

Porque es una cuestión terminológica. Como explica la psicoterapeuta Annie Wright en una publicación para Psychology Today, "alrededor del siglo XVIII 'oveja negra' se convirtió en una expresión destinada a implicar rebeldía". Y esto no es necesariamente negativo. Si algo demuestra la historia es que muchas personas pueden equivocarse mientras una sola persona conserva la verdad. Los números no mandan. "Tal vez tus elecciones de vida van en contra de lo que es normal donde creciste", añade Wright. Y esto resulta valiente lo mires por donde lo mires. Incluso aunque te equivoques. Sería tu equivocación.

Marcharte a vivir a otro país. Prepararte para una carrera profesional que nadie en tu familia aprueba. Tener relaciones sexuales poco convencionales o hacerte veganx en una familia devoradora de carne. O "tal vez es porque parecías o sonabas diferente". Tu manera de expresarte, de estar en el mundo. Son muchas las cosas que pueden darte puntos para ganarte la condición de oveja negra. Pero tienes que mirarlo desde la óptica adecuada: es el precio a pagar por ser tú mismx y lo has hecho teniendo todo en contra. Aprovecha la etiqueta para valorarte como realmente mereces.

Sin embargo, y como explica esta especialista, en ocasiones la condición de oveja negra no tiene absolutamente nada que ver contigo ni con las decisiones que tomaste. Simplemente cayó del cielo. En palabras de Wright, a veces la oveja negra "es parte del proceso de proyección psicológica colectiva e inconsciente de una familia en la que externalizan el dolor, la tensión y la ansiedad que sienten dentro de un sistema disfuncional en una persona que psicológicamente, y a veces físicamente, retiene la energía emocional de la familia, manifestándose en comportamientos que los otros miembros señalan". El clásico chivo expiatorio.

Y eso es una mierda. No hay duda de ello. Lo viviste y para ti se queda. Pero ahora, mirando hacia atrás, tienes la oportunidad de darle un enfoque más optimista. A fin de cuentas, y según la experta, la oveja negra "sirve como función protectora" de la familia. Hiciste tu papel. Desagradable e indeseado, pero lo hiciste. En cualquier caso, quizá lo más conveniente sea descubrir qué te convirtió en la oveja negra y pasa eso nada mejor que la bendita comunicación. Probablemente te ayude a comprender quién eres, fuera y dentro de tu familia, y terminar para siempre con esa "sensación de estar desplazado". O para aprender a quererla.