Cómo la nostalgia puede ayudarte a combatir tu dolor

Un fenómeno que podría servir como alternativa a los analgésicos farmacológicos

En algún punto de tu vida comienzas a echar la vista atrás con más frecuencia. Estás cada vez más lejos de la persona que fuiste con siete años, con 14 o incluso con 18. Y simplemente no puedes evitarlo: piensas en los momentos que viviste, en lo extraordinarios que fueron, y te recorre ese sentimiento tan confuso nostalgia, donde tristeza y alegría se funden en uno. Las fotografías de aquellas épocas valen oro. Son como máquinas del tiempo que te teletransportan instantáneamente allí. Y no solo eso. Son también, y según un estudio de investigadorxs chinxs, unos fantásticos analgésicos capaces de contrarrestar tu dolor.

En concreto, y como explica el especialista en salud pública Christopher Bergland en una publicación para Psychology Today, esta nueva investigación "sugiere que las fotografías que inducen la nostalgia hacen más que solo darnos una sensación cálida: también activan mecanismos para aliviar el dolor en el cerebro". Y no tienen por qué ser necesariamente fotografías con una gran carga emocional, como todas esas que tienes de cuando eras pequeñx con tus padres o con tus hermanxs. También valen imágenes de dibujos animados o de anuncios de la época. Esos contenidos que rodearon tu infancia y adolescencia.

Pequeñas dosis de nostalgia

Al parecer, dicen lxs autorxs, la clave de este fenómeno reside en una parte de tu encéfalo situada en la zona central del cerebro: "Nuestro estudio encontró que el tálamo juega un papel clave como vínculo funcional entre la nostalgia y el dolor, lo que sugiere un posible mecanismo modulador analgésico de la nostalgia". En concreto, añaden, "el tálamo integra la información generada por el estado nostálgico". A ese área de tu cerebro le debes el hecho de que ponerte Friends, el Rey León o un disco de Estopa te proporcione alivio para ese dolor que estás experimentado. ¿Quién necesita gramos de paracetamol?

De hecho, la investigación abre una nueva línea de estudio en la lucha contra el dolor. Según sus autores, las imágenes nostálgicas podrían servir en el futuro como alternativa a los fármacos analgésicos. ¿Cápsulas con recuerdos de infancia? ¿Dosis de Los Simpsons? Quién sabe. En cualquier caso, los mismos científicos avisan de que si bien "los efectos nostálgicos se confirmaron en nuestro experimento, este efecto solo fue significativo para estímulos nocivos relativamente débiles". Es decir, que ponerte una cinta de tu octavo cumpleaños no va a terminar con ese dolor de muelas tan heavy o con tus migrañas semanales.

Sonidos o imágenes que te hicieron feliz

Lo importante, no obstante, es que los expertos conocen ahora el mecanismo fundamental de esta relación: "Las imágenes que inducen a la nostalgia hacen que el tálamo transmita hacia abajo desde el cerebro anterior al tronco encefálico a través del gris periacueductal y este transmite luego la señal reguladora a la corteza prefrontal dorsolateral para atenuar el procesamiento nociceptivo, lo que sugiere que la analgesia nostálgica opera a través de las vías tálamo-PAG-DL-PFC". Solo queda profundizar. De momento, y si sufres un poquito, recurre a tu lista nostálgica de Spotify. Podría marcar una gran diferencia.