A todas las mujeres del mundo que sufren cuando un hombre no las quiere

Ojalá supierais cómo sois de valiosas. 

Ojalá todas las mujeres del mundo supieran que no son más valiosas cuando un hombre las quiere.
Ojalá interiorizaran el poder que tienen
y se mostrasen 
desde la vulnerabilidad
para aceptar,
que ellas,
por sí mismas,
ya son inmensas

Ojalá se amasen aún cuando las rechazan 
o las ningunean
o las dejan plantadas mientras ellas miran sus móviles
y el vacío de la pantalla
nunca les dice nada.
 

Ojalá entendieran que ya están completas
solo que no lo saben
o se les olvida
o en algún momento de sus vidas
arrinconaron esa certeza
creyendo estúpidamente que no están a la altura
si un mensaje no llega

Ojalá todas las mujeres del mundo supieran cuánta fuerza tienen
qué bellas son cuando se sostienen
y se recuperan 
para volver a ser 
-por fin-
ellas mismas.


Dónde estabais
por qué os fuisteis
volved 
¿es que no os cansáis
de ese juego?
Decidme,
¿es que no os echáis de menos? 

Ojalá yo,
mis amigas,
mi madre,
todas las chicas que no conozco
las que he conocido
con las que mantuve una estúpida lucha de competencia
las que creí que eran más que yo
o menos que yo
las que pensé que me iban a robar a un hombre
porque eran más guapas
más listas
más inteligentes
Ojalá todas ellas me perdonasen
y se perdonasen
por haber creído 
aunque fuera durante un segundo
tres horas
o media vida
que no eran suficientes
 

Ojalá se reconciliasen con lo que son
y se abrazasen
y se acurrucasen sobre sus propios regazos
para llorar si quieren hacerlo
para gritar si sienten que tienen que hacerlo

Así al menos podrían
extender sus brazos hacia el cielo
y desde ese perfecto y mágico punto de equilibrio 
se mostrasen como son
y aceptasen sus tristezas
y el dolor
para entender que incluso cuando no hay cariño ajeno
ni calor ajeno 
ni beso ajeno
que les reconforte,
ellas nunca
nunca están solas 
 

Haced algo. 
haceos visibles
mostraos
sin cálculos 
sin tácticas
sin matemáticas
sin estrategias 

Repetid conmigo
pase lo que pase
esté quién esté
se marche quien se marche
llegue quien llegue
nos merecemos todo lo bueno. 

Y creedme, 
lo he experimentado
A partir de ahí
sucederán cosas.