Cómo frenar ese exceso de empatía que te perjudica

La negativa, la empatía propia y el autocuidado son tus armas principales

La empatía es la verdadera piedra filosofal de la humanidad. La herramienta capaz de resolver los conflictos y hacernos mejores. De hecho, si no eres capaz de empatizar con tu pareja, si no eres capaz de ponerte en su lugar para entenderlx, vuestra relación está condenada. Completamente. Se necesita un mínimo de esta cualidad para mantener fuertes tus vínculos. Pero, como asegura en un artículo para Psychology Today la terapeuta Teyhou Smyth, tener demasiada puede resultar tan perjudicial como tener muy poca. En concreto, dice, "se empático es un regalo, pero puede causar mucha angustia".,

La parte negativa de la empatía

En primer lugar, porque estas personas sienten profundamente el sufrimiento de los demás. Es una carga de emociones adicional que llevan a todos lados. "Y esto las puede llevar a sentirse muy cansadas y agotadas". En segundo lugar, porque suelen hacerse responsables de los problemas de los demás. Al fin y al cabo, ellas mismas están sufriendo por el sufrimiento ajeno e intentar acabar con él es en cierto modo autoprotección. Y, en tercer lugar, porque pueden convertirse fácilmente en el blanco de personas manipuladoras. Pero no todo está perdido. Según la propia Smyth, puedes trabajarlo.

Para empezar, tienes que practicar la negativa. En palabras de esta terapeuta, "una de las habilidades para establecer límites con los demás es simplemente aprender a decir que no". No te resultará sencillo durante las primeras semanas o meses. Siempre que estés en disposición de agradar a otra persona, tenderás de una manera inconsciente a hacerlo. Tendrás que hacer un sobreesfuerzo. Y no solo en el momento de decir que no, sino también posteriormente, cuando la culpa intente carcomerte. Por suerte, y como todo en este vida, irá volviéndose menos difícil. Conseguirás reprogramar tu cerebro.

Estar contigo mismx

Y parte de ello tiene que ver con un cambio en la orientación de tu empatía. Está bien que te preocupes por los demás, ¿pero por qué nunca has empatizado contigx mismx? Como señala Smyth, "la habilidad de ver las propias necesidades como válidas es crucial para que los empáticos sanen". Eso pasa por mostrar compasión por los pensamientos, por los sentimientos y por las limitaciones propias. Después de todo, no puedes darle amor al mundo si no sientes amor por ti mismx. Es el paso número uno. Una vez tengas los asuntos internos bien resueltos, una vez te hayas alimentado tú, podrás regalar empatía.

Por último, es necesario practicar el autocuidado. La diferencia con el punto anterior está en que empatizar con uno mismo es una operación psicológica, mientras que el autocuidado es una operación práctica, la materialización de la primera. "Los empáticos necesitan desconectarse de las necesidades de los demás a veces. Apaga el teléfono, mantente alejado de las redes sociales por un tiempo y tómate el tiempo para estar solo contigo mismo: estas son formas poderosas para que las personas empáticas se recarguen". Todo esto es especialmente importante si te han traicionado tu empatía y te han hecho daño. Debes cuidar de ti.