¿Cuáles son los factores que más estrés te generan en el trabajo?

El estrés en el ámbito laboral es una constante que no está dispuesta a desaparecer por mucho que nos empeñemos, habrá que aprender a vivir con ello

Seguramente nos ahorraríamos mucho dinero en psicólogos si no hubiera tanta precariedad laboralbuenos horarios, sin presión, pocas horas y bien pagadas. Pero la realidad, como ya debes sufrir en tu propia carne, es otra y provoca estrés laboral a mucha gente, un problema demasiado frecuente que puede acarrear consecuencias desastrosas. Y no siempre está causado por un tercero, sino por la presión social que nos impone (y tenemos muy asimilada) que tenemos que ser cuanto más productivos mejor.

Según recoge el portal La Mente es Maravillosa, la Organización Mundial de la Salud (OMS) define el estrés laboral como “un conjunto de respuestas emocionales, psicológicas, cognitivas y conductuales que se presentan cuando las exigencias del trabajo sobrepasan las habilidades y conocimientos del trabajador para desempeñarse de una manera óptima”.

¿Cuáles son las causas que pueden desencadenar en estrés laboral y, por ende, agotamiento emocional? El ambiente físico del lugar donde trabajamos (ya sea fábrica, oficina o nuestra casa) es crucial. No puede haber demasiados ruidos, distracciones, mala iluminación, mala ventilación o vibraciones. Otra de las principales causas, que, como todas, va ligada a las condiciones de trabajo es la demanda de nuestro jefe o de la empresa por la que trabajamos de tareas, de turnos o de horas extras. O, en caso de que seas autónomo, también se suele caer en la autoexplotación para llegar a final de mes y sacar un sueldo mínimamente digno o porque, tristemente, nos sentimos mejor si producimos mucho.

La relación con el jefe o el resto de los compañeros también es muy importante. Si tenemos un jefe autoritario y duro, todo se complica. También es necesario que haya estabilidad laboral, que sepas que tu trabajo está asegurado y que no te pueden echar en cualquier momento.

La sensación de estar explotado, que no deja de ser un poco subjetiva, también puede desempeñar irritación o incluso rabia y puede que nos lleve a dudar del sentido de nuestro trabajo actual. También lo puede causar la sensación de estancamiento o la repetición de las tareas, principalmente de aquellas que no requieren un poco de imaginación o creatividad y son demasiado automáticas.

Los horarios y la compatibilidad con la vida privada también es significativo. Hay personas a quienes no les importa tanto trabajar los fines de semana y prefieren, por ejemplo, irse de excursión entre semana o quieren cogerse las vacaciones en invierno y no en verano. Pero hay quienes eso les supone no poder hacer cosas con su familia o practicar su deporte favorito.

El camino para mejorar la salud mental de muchas personas pasa por mejorar sus condiciones materiales y las condiciones laborales. No es nada nuevo. Coordinación y solidaridad entre clases medias y bajas y cuanto menos desigualdad mejor. Todos los trabajadores, sean autónomos, funcionarios, o obreros/ingenieros de alto, medio o bajo rango han de hacer un esfuerzo para unirse y luchar (en beneficio suyo y en detrimento de los que sacan tajada de su estrés laboral) para mejorar su calidad de vida y ser más feliz. Lo de siempre: la unión hace la fuerza.