La extraña manera en la que una luna llena puede alterar tus sueños

Los científicos no se ponen de acuerdo en las causas de esta influencia lunar

Hace unos 4.500 millones de años, cuando la Tierra apenas contaba con 100 millones de años, un cuerpo astronómico del tamaño de un planeta chocó contra ella y liberó grandes cantidades de materia al espacio que, una vez unidas como consecuencia de la gravedad, se convirtieron en la Luna. Desde entonces, la vida en nuestro planeta ha estado fuertemente condicionada por ella. Y no hablamos de hombres lobo ni ninguna otra cosa mágica: las mareas de los océanos son consecuencia directa de la presencia de la Luna. Pero la calidad de tu sueño también. Al menos según diversos estudios que vinculan la luna llena con la manera en que dormimos.

"Aunque sigue habiendo controversia en este asunto, lo cierto es que se han publicado algunos trabajos en los que se ha observado que la latencia de sueño, es decir, el tiempo que tardamos en dormirnos, aumenta en los días previos a la luna llena. Además, el sueño profundo, el de ondas lentas, se podría ver reducido en eso días", cuenta en The Conversation la investigadora biomédica María Ángeles Bonmatí Carrión. O sea que muchas de las noches que te pasas dando vueltas en la cama y muchas de las mañanas en que te sientes más cansadx de lo habitual podrían ser cosa de la Luna. Empezamos a conocer su lado oscuro.

Porque no es la única investigación referente a este asunto. En el año 2013 algunxs científicxs suizxs analizaron el efecto de las diferentes fases lunares en la higiene del sueño de un grupo de participantes. ¿La conclusión? "Los voluntarios durmieron 20 minutos menos en promedio y tuvieron un 30% menos de sueño profundo en días previos a la luna llena". Y para confirmar que no hay trampa ni cartón, cabe mencionar que la finalidad principal del estudio no era esa, sino que simplemente años después revisaron los resultados y descubrieron ese sorprendente hallazgo por casualidad. No había ninguna intención ni sesgo adulterante.

Recalcarlo no es en absoluto innecesario. A fin de cuentas, y con razón, dado que existen muchos mitos sin el suficiente fundamento científico girando alrededor de la Luna, la gente suele desconfiar de estas cosas. Pero otro estudio, esta vez de este mismo año, confirma todo lo anterior: "En este caso, lo hicieron mediante la monitorización ambulatoria de tribus indígenas argentinas (con y sin acceso a la luz eléctrica) y de una población estadounidense altamente industrializada. En las tres situaciones los resultados fueron similares: la luna llena retrasó la hora de dormir y acortó la duración del sueño", apunta la científica del CIBERFES.

Hoy puede convertirse en una pequeña molestia, pero en el pasado solía ser una oportunidad. Según explica la propia Bonmatí, "el posible efecto estimulante de la luna llena sería fruto de la ventaja adaptativa que suponía estar más activos esas noches en las que había más luz natural para ver a nuestro alrededor". Así, algunos autores achacan el fenómeno a la mayor cantidad de luz. Otros, sin embargo, lo achacan a la fuerza gravitatoria, ya que durante la luna llena esta la ejerce sobre la Tierra en la noche. Sea como sea, la realidad es que la interconexión astronómica Luna-Tierra existe. Y nosotrxs estamos atrapados en esta última.