El verdadero efecto que provoca tu mascota en tu salud mental

A pesar de lo que se pensaba tradicionalmente, el mayor estudio hasta la fecha confirma que tener perro o gato no mejora la salud mental

Los amantes de los animales, como muy probablemente seas tú, pueden aceptar cualquier opinión salvo que sus queridísimas mascotas no son tan maravillosas como creen. Es algo que simplemente no les entra en la cabeza. Al fin y al cabo, les proporcionan calidez, compañía y diversión. Tanto es así que mucha gente afirma que se morirían literalmente si a su perrito o a su gatita le ocurriese algo malo. Y, además, tienen la creencia popular y el sentido común de su lado: las mascotas nos hacen más felices. ¿Pero es esto verdaderamente cierto? Según un estudio de la investigadora Megan Mueller, no. Es más, tener mascotas podría duplicar el riesgo de depresión.

Pero, antes de que condenes a Mueller por las conclusiones de su investigación, ten en cuenta que la experta no solo lleva muchos años analizando el impacto de las mascotas en el bienestar humano, sino que también es una animal lover irremediable. Ella habría querido con todo su corazón obtener otros resultados. Pero la realidad es la que es. Tras encuestar a 1.267 personas concluyó que la depresión es dos veces más común en los dueños de mascotas que en quienes no tienen, independientemente de otros factores como el género, el nivel educativo, el nivel de ingresos, el estado civil o la salud general.

No obstante, conviene aclarar algo muy importante: correlación no es sinónimo de causalidad. El estudio de Mueller no implica necesariamente que tener mascota empeore la salud mental pero ayuda a romper con la antiquísima idea de que tener mascota es la panacea para los malos relacionados con la salud mental y con la infelicidad. Como explica en Psychology Today el psicólogo especializado en animales Hal Herzog, "ni la posesión de perros ni de gatos se asoció con el estado de salud general de los participantes". Así que o no suman nada a nuestra salud o incluso podrían perjudicarla.

No en vano, como señala este mismo especialista, "las mujeres con mascotas tenían más probabilidades de tener trastornos de ansiedad", aunque no está claro exactamente por qué. La pregunta, una vez vemos todos estas correlaciones, es por qué tenemos la constante sensación de que nuestras mascotas nos llevan a una vida más feliz. El propio Herzog apoda a este fenómeno como la paradoja del efecto mascota. Ellas no mejoran nuestra salud mental, pero estamos firmemente convencidos de que sí. Y, si bien queda mucho por investigar para comprender las razones concretas, algunos investigadores culpan a los medios.

"Los medios de comunicación y el público parecen tener un apetito inagotable por las historias de animales que ayudan a las personas con sus enfermedades y discapacidades. Desafortunadamente, satisfacer este apetito a menudo resulta en relatos superficiales e inexactos de los hallazgos científicos en los medios de comunicación", cita Herzog. Y con todo esto no queremos alentarte a no adoptar perritos o gatitos. Está bien hacerlo. Pero también está bien saber que no son el ingrediente indispensable que le falta a tu vida. Se puede alcanzar la armonía sin tener un perro por casa. Aunque a muchxs les cueste imaginarlo.