¿Te duele practicar sexo? El origen puede ser tu salud mental

Millones de mujeres sufren de sexo doloroso sin diagnostico claro, la medicina patriarcal las responsabiliza a ellas

¿Alguna vez has sentido dolor en el sexo? ¿Una, dos, diez, incontables veces? ¿Has llegado a pensar que el dolor en el sexo es algo que “simplemente pasa”?. Por desgracia, esta es la realidad de millones de mujeres en el mundo. El dolor durante la penetración es terriblemente común: según el Colegio Americano de Obstetricia y Ginecología tres de cada cuatro mujeres lo experimentan. La vulvodinia (dolor crónico en la vulva de orígenes no conocidos) y que suele generar sexo doloroso, afecta aproximadamente a un 28% de las mujeres en edad reproductiva. Y este número podría ser mucho mayor ya que muchas mujeres tienen tan normalizado el dolor que ni tan siquiera lo reconocen como un problema.

“El dolor durante el sexo nunca está ‘solo en tu cabeza’, pero a veces puede estar relacionado con el estrés o la ansiedad”, explicó la doctora Sonia Bahlani en una entrevista con Mashable. “Los estados emocionales pueden ser una causa de coitos dolorosos, aunque la mayoría de veces hay una multitud de causas”, dijo Bahlani, experta en urología, obstetricia, ginecología lo relaciona a cómo algunas personas tensan la mandíbula cuando están estresadas o ansiosas, lo mismo puede pasar con el suelo pélvico. “A mi consulta llegan tantas mujeres que dicen, ‘Bueno, siempre he tenido sexo doloroso, pero eso es normal, ¿no? Todo el mundo tiene sexo doloroso. Y la respuesta es no. Pero está totalmente arraigado en nuestra cultura que el dolor en el sexo es simplemente cómo funciona el asunto como las mujeres”, explica Bahlani.

“Puedes ser la feminista más concienciada y guay y, aun así, los conceptos sexuales patriarcales están arraigados en ti… Todavía se espera que complazcas a tu pareja, asegurarte de que es feliz”, dijo a Mashable la doctora Uchenna Ossai, fundadora de la plataforma de educación sexual You See Logic y profesora con un doctorado en terapia física en la Universidad de la Escuela de Medicina de Texas. “El dolor no es solo una experiencia física. No es solo una sensación, es una experiencia emocional también. Y si no estamos abordando los factores emocionales ligados al dolor, particularmente al dolor crónico, no estamos atendiendo bien a nuestros pacientes, dijo Meryl Alappattu, que participó en un estudio sobre este tema en la Universidad de Florida en el año 2011.

Varias investigaciones han concluido que las mujeres con dolor pélvico crónico tienen tasas más altas de ansiedad y depresión, así como peor imagen corporal. También hay estudios que vinculan el dolor sexual al trauma de haber sufrido abuso físico y sexual, sobre todo en la infancia. La tendencia de muchos médicos a responsabilizar sistemáticamente al trauma o las emociones del dolor les hace sentir invalidadas. Les dan a entender que todo está en su cabeza, que es “imaginario”. Incluso se les recomienda beberse “un vasito de vino” antes del sexo, “para relajarse”. Smells like misoginia spirit. “Qué vino antes, ¿el huevo o la gallina? ¿Las pacientes tenían depresión y ansiedad o se generaron por su dolor en el sexo?”, se pregunta Bahlani. “Tienes que pelar esa cebolla para descubrir cuál es el generador primigenio de dolor y los problemas secundarios para que las pacientes no solo puedan tener sexo indoloro, sino sexo placentero”.