Por qué a veces te da rabia la gente que parece más altruista que tú

Existen cuatro factores condicionantes para sentir rabia contra una buena persona y uno de ellos es malentender los motivos del altruismo.

¿Cuántas veces has defendido el altruismo? ¿En cuántas reuniones con colegas han acudido a tus labios esos discursos sobre la necesidad de un mundo más generoso y menos egocéntrico? Probablemente en bastantes y, siendo honestx contigo mismx, verdaderamente crees en ello. No es postureo. Entonces, ¿por qué nace en tu interior un desagrado tan profundo por esas personas sumamente altruistas con las que te cruzas? ¿Existe un error en la Matrix? Para nada. Según la psicóloga social Juliana Breines, "no es raro que las personas consideren los actos altruistas con escepticismo y hostilidad". ¿Pero por qué?

Al parecer, y según cuenta esta especialista consultada por Psychology Today, existen cuatro factores condicionantes, uno de los cuales es malentender los motivos del altruismo. Y aquí hay mucho de ego. Como dice Breines, "puede ser más difícil comprender las motivaciones detrás de los comportamientos que no elegiríamos". O dicho de otra manera: que sientes que tú no harías semejante acto de altruismo y, desde tu visión egocéntrica, das por hecho que la otra persona tampoco y que, por lo tanto, lo hace por motivaciones más oscuras como compensar una conciencia sucia, ganarse el amor de los demás o aprovecharse de alguien.

Es una mirada oscura, ¿no te parece? Pero en cierto sentido se entiende. A fin de cuentas, durante los últimos años hemos sido testigos de un postureo tremendo alrededor del altruismo. La excesiva publicidad hacia los actos solidarios contamina su pureza. Hasta tal punto que, según Breines, otra de las razones que pueden llevar a repudiar a un ultra altruista es que sientas que el altruismo debería ser anónimo. No obstante, hay que tener en cuenta el tono de la publicidad. No es lo mismo vacilar de haber ayudado en una aldea de Mozambique para aumentar tu valor social que hacerlo para motivar a otras personas a hacerlo.

Es importante juzgar con precisión. Y, hablando de juicios, otra de las causas que pueden hacer que no quieras escuchar ni un segundo más las batallitas altruistas de alguien es que te sientas juzgadx. En palabras de esta experta, "las personas pueden sentir que los altruistas los miran con desprecio por no tomar las mismas decisiones que ellos", aunque en la inmensa mayoría de los casos no sea así. Estas sensaciones pueden ser más notorias si tienes una autoestima no muy sólida. ¿La solución? "Reconocer que hay muchas formas diferentes de ser una buena persona y que el acto altruista de otra persona no nos hace malos".

Por último, encontramos lo que Breines llama desconfianza utilitaria, la cual suele aparecer ante altruistas que intentan maximizar el bien para el mayor número de personas. Tu razonamiento interno, inconsciente o consciente, sería más o menos así: "Estx tix dedica un montón de tiempo, de dinero y de esfuerzo a cuidar de gente que no conoce en lugar de enfocar esos recursos en la gente que sí conoce. No mola y, además, me hace desconfiar de cómo me cuidará a mí". Pero intenta no ser egoísta: piensa en lo mucho que te ayudaría, en los malos momentos, la ayuda de un desconocido. Todos podemos estar ahí algún día.