Los cuatro tipos de arrepentimientos que experimentas en tu vida

El remordimiento es un maestro y deberías aprender a escucharlo

El arrepentimiento es una de esas emociones indeseables que preferirías no experimentar nunca. Pero eso no es posible: te acompañará durante el resto de tu vida. Y, conocedor de ello, el investigador Daniel Pink, en su trabajo titulado World Regret Survey (Sondeo Mundial sobre el Arrepentimiento), recoge las cuatro clases de arrepentimiento más comunes, siendo la primera de ellas el arrepentimiento fundacional. Según cuentan desde la BBC, este tipo de arrepentimiento "gira en torno a una falta de responsabilidad". Es el que sientes cuando faltas a la facultad, te saltas día de entrenamiento o te fundes los ahorros.

Otros tipos comunes

La segunda variedad más común es el arrepentimiento por falta de valentía. ¿Te acuerdas cuando te morías de ganas por lanzarte y decirle que te gusta, pero te echaste atrás muertx de miedo? ¿O cuando rechazaste la beca de Erasmus para marcharte un año entero a Alemania porque no te atrevías a dejarlo todo atrás? ¿O el día que te matriculaste en ingeniería de software porque bellas artes no da de comer? Esos arrepentimientos te perseguirán siempre de una manera u otra. Y, a menos que comiences a correr ciertos riesgos, a salirte del marco, seguirás acumulando más y más de estos feos remordimientos.

El tercer tipo es inevitable. Se trata del arrepentimiento moral y "se centra en otras personas, a quienes hemos lastimado con nuestros propios errores". Y es cierto que algunos de estos arrepentimientos sí que podrías ahorrártelos, como las infidelidades, las manipulaciones y otras mierdas similares, pero hay otras ocasiones en que no puedes prevenir los daños. Una parte de ti siempre se sentirá mal por haberle dejado, porque sabes que te quería y era una buena pareja, pero simplemente ya no estabas enamoradx. Lo que para otras personas son errores, para ti eran actuaciones completamente legítimas y sensatas.

El beneficio de arrepentirse

Por último, está el arrepentimiento por la falta de conexión. Es otro de los más habituales y lo estás viviendo cuando sientes "la pérdida de relaciones con familiares o amigos". Lógicamente, no se trata de pérdidas relacionadas con fallecimientos. No eres responsable de ello. Es un arrepentimiento que experimentas cuando sabes que el distanciamiento o la pérdida son, de manera parcial o total, cosa tuya. Como cuando te paras un día a pensar y te das cuenta de que tienes muy abandonada a tu hermana o a tu colega de toda la vida. O cuando una pareja te termina dejando porque no has estado ahí como debías.

Cuatro clases diferentes de arrepentimiento, pero una cosa en común: no los quieres cerca. Y es un error, tal y como cuenta el profesor de psicología Aidan Feeney, de la Universidad Queen's en Belfast. "Creo que sería una muy mala idea eliminar los arrepentimientos en tu vida. Es un mecanismo para aprender a mejorar tu toma de decisiones, una señal de que tal vez necesites repensar tus estrategias". Tu mente no te lanza el sentimiento para putearte. Lo hace porque te permitirá evolucionar. "Deberíamos ver el arrepentimiento como un maestro, tratando de decirnos algo importante". Así que escúchalo bien.