Consejos para superar la dependencia emocional

El proceso requiere valentía, autoestima y revisar los mitos que tienes sobre lo que es amar

Si hace tiempo que estás mal con tu pareja pero no te atreves a dejarlo por miedo a estar solo o a la incertidumbre que se presenta después de una rotura, por falta de confianza en ti mismo, etc. Te damos unos cuantos consejos que recoge la revista especializada Psicología y mente para luchar contra la dependencia emocional y conseguir estar mejor.

Lo primero que tienes que hacer (es un paso muy complicado, si no el que más) es ser honesto contigo mismo y reconocer que hay un problema. La situación requiere hacer una reflexión profunda (y a veces muy dolorosa) de lo que está ocurriendo y no vale mirar para otro lado o culpar a tu alrededor: el problema lo tienes tú y tienes que solucionarlo tú.  No has de tener miedo a la incertidumbre, tienes que confiar en ti y en que las cosas irán bien. Ya sabemos que las cosas, por supuesto, no van siempre bien, pero cuando se está una relación tóxica y de dependencia emocional las cosas ya no están yendo bien.

También tienes que sacar carácter y personalidad para aprender a decir no y hacer lo que tu tienes ganas de hacer (no por tu pareja) y, de esta manera, empezar a recuperar tu autonomía emocional. O sea, tienes que dejar de estar tan pendiente de tu pareja y de satisfacer lo que tu te piensas que quiere de ti (¿Si está contigo, será porque ya le gustas tal y como eres?) y cuidarte a ti mismo un poco más. Además, recuerda que no debes idealizar a tu pareja, no existe nuestra media naranja ni nadie perfecto, hay miles de potenciales parejas nuestras pululando por ahí con las que estaríamos igual o más bien.

Una de las principales causas de la dependencia emocional es la falta de autoestima. Se tiene que trabajar de forma activa. No, no depende de lo que te digan. Es evidente que tu entorno puede afectar en este sentido, pero no suele ser el caso. Depende de ti y tienes que trabajarla. Atrévete a romper con los miedos y muros que tú mismo te pones. ¿No eres capaz de dejar a tu pareja? ¿De socializar y hacer más amigos? ¿De divertirte tú solo? Pruébalo y verás que eso no es verdad.

Otro de los pasos más importantes es el de revisar tus creencias. El amor no consiste en hacer todo lo que tu pareja desea ni dejar de ser tú mismo, tus gustos, tus aficiones y lo que sea para agradar al otro. Puede que esto te parezca amor, pero en el fondo, como tú mismo ahora estás viviendo en tu propia piel, es dañino y acabas fomentando una forma de querer totalmente tóxica. Por último, y no por eso menos importante, te recomendamos que acudas a un especialista para que te ayude a recordar todos estos consejos y te acompañe en el proceso, que es duro y es complicado sortear las dudas que nos asaltan por el camino.