Estos son los comportamientos oscuros que todos tratamos de ocultar

Si te hablan de esta parte ensombrecida de tu personalidad, seguramente la rechaces pero, aunque esto sea así, tendrás momentos donde sientas una marcada inclinación por ella

Los seres humanos no tenemos una sola cara ni somos de una única manera. No solo vamos cambiando con el paso del tiempo sino que ya se ha demostrado que la mente no es así. Es más, aunque pueda resultar incómodo aceptarlo, todas las personas tenemos un lado oscuro. Es cierto que esta parte más ensombrecida no se manifiesta siempre pero si el contexto específico se da, es posible que se active. Como explican desde La Mente es Maravillosa, “habría que ver lo que ocurre cuando las personas son llevadas a extremos de miedo, de ira o de poder sobre otros. Gente encantadora se vuelve monstruosa”.

Los límites morales hacen que las personas piensen que serían incapaces de llevar a cabo acciones como matar, robar o hacer daño a otras personas pero no pueden plantearse qué pasaría si estuvieran en una situación extrema y, por tanto, distinta a la que se vive a diario. Como explican desde la misma web, hay cinco comportamientos que hablan del lado oscuro de las personas y que es bastante probable que existan en cada unx de nosotrxs.

Deshumanizarse

Depende del contexto que se dé, las personas podrían llegar a sentirse completamente insensibles. Esta parte de nosotrxs se activa, sobre todo, cuando aparece la inseguridad. Ante una situación de peligro (mucho más si estamos en soledad) no nos importará quién esté delante porque primará el deseo de sobrevivir.

Dogma

Uno de los comportamientos que más se refleja en la actualidad es aquel que muestra que los seres humanos somos propensxs a “adherirnos a creencias y mantenernos en ellas, aunque tengan bases endebles o incluso haya pruebas que demuestren que no son ciertas”, detalla la web. El origen de esto es que, en muchas ocasiones, deseamos tener la razón y aunque todo demuestre que no, intentamos hacer lo posible para creer que sí.

Soledad

La soledad no suele ser del todo agradable. Es cierto que, en muchísimas ocasiones es muy necesaria. No obstante, un estudio publicado en la revista Science “demostró que muchas personas prefieren recibir descargas eléctricas antes que permanece tiempo reflexionando en soledad”. Este estado a veces es tan insoportable que somos capaces de preferir el dolor antes que estar a solas frente a frente con nuestros pensamientos.

Hipocresía

Cuando no somos objetivxs, cuando solamente tenemos el ojo propio, la autocrítica brilla por su ausencia. En este tipo de contexto es habitual atribuir las razones de nuestra forma de ser a factores externos, como si nosotrxs no tuviéramos nada que ver. Esto es así hasta que nosotrxs tenemos que opinar sobre la conducta de lxs demás, en este caso pensamos que los comportamientos del resto están condicionados por sus características personales y sus propias carencias.

Ofensa

“En uno de sus informes, Twitter reveló que cuando sus usuarios están de mal humor tienden a trolear o a involucrarse en situaciones de troleo”, cuentan desde la web. Al parecer el estado anímico influye a la hora de comportarnos en las redes sociales. Aunque no exista objetivo alguno, muchas personas expresan su malestar para que el resto no esté bien.