Los árboles podrían ser la clave contra la soledad

Quienes viven en entornos urbanos llenos de naturaleza suelen sentirse mucho menos solxs

La mayoría de las veces que piensas en la soledad, acude una imagen mental muy concreta a tu cabeza: la de una persona muy mayor atrapada en una vivienda sin más compañía que la de la televisión. Sin embargo, la realidad es bastante distinta y son lxs jóvenes menores de 30 años, con un 31%, los que suelen sentirse más solxs, según el informe La soledad del siglo XXI de la Universidad Pontificia de Comillas. Algo que, dicen los expertos, podría deberse al estilo de vida urbana. Estás rodeadx de edificios, de cemento y de vehículos, pero lo que tu mente verdaderamente necesita son más árboles.

Es la conclusión de una investigación realizada por científicxs del King's College de Londres y publicada en la revista Nature. En ella, los autores desarrollaron una aplicación a través de la cual evaluaban el entorno y el estado de ánimo en que se encontraban los participantes en momentos aleatorios de su vida. El resultado fue, como explican desde Magnet, medio que se hace eco de la noticia, que "las personas tenían un 28% menos de probabilidades de sentirse solas en entornos urbanos con características naturales como árboles, plantas y pájaros en comparación con los entornos urbanos sin estas características".

Somos animales de naturaleza

Y no es el primer estudio que apunta en esta línea. Otro, llevado a cabo por un equipo internacional de científicxs y publicado en el medio especializado International Journal of Epidemiology, demostró asimismo que "las personas en vecindarios de Australia donde al menos el 30% de la tierra cercana eran parques, reservas y bosques tenían un 26% menos de probabilidades de sentirse solos en comparación con sus pares en áreas con menos del 10% de espacio verde". Aunque había que probarlo mediante método científico, se trata de una verdad que no sorprende a nadie: somos animales y nos sentimos bien en la naturaleza.

Pero eso no es todo. El hecho de que te sientas más relajadx y más contentx entre árboles y plantas favorece el contacto verdadero con otros seres humanos. En palabras de este mismo medio, "se cree que esto proporciona un alivio colectivo de las ansiedades sociales y permite que las personas de todas las edades se relacionen y se conecten entre sí de manera significativa". Piénsalo: ¿Cómo vas a conectar con otras personas en el metro o en la cola del supermercado? Son espacios muy poco estimulantes, muy alienantes y muy estresantes. Lo único que quieres es abandonarlos. Pero con los parques es muy diferente.

De ahí que la comunidad científica esté promoviendo cada vez más la renaturalización de las ciudades. Y no hace falta que los ayuntamientos planten bosques kilométricos colmados de vida salvaje. Basta con que mejoren el acceso a los espacios verdes. Que pasees por las calles y veas troncos y hojas. Que tengas lugares donde la vista no encuentre edificios, señales de tráfico ni farolas. Además, también son importantes los espacios azules como los ríos y los lagos. Al fin y al cabo, te aportan una calma impresionante y te conectan con algo mayor que tú. Una sensación que combate esa soledad tan tristemente habitual.