7 características que definen a las personas con almas viejas

Aunque suelan ser vistos como arrogantes o inadaptados, muchas veces son personas que simplemente buscan satisfacer su ansia de conocimiento y libertad

Todas las personas tenemos un ADN exclusivo y eso nos convierte en seres genuinamente únicos. Distintos. Especiales. Pero existen individuxs mucho más diferentes y especiales. Y, aunque podemos reconocerlos por el aura de profundidad que emana de sus mentes y de sus vidas, en ocasiones pasan desapercibidos dentro de un sistema académico y profesional que no premia precisamente su genialidad. En este sentido, Kathryn P. Haydon, especialista en los campos de la creatividad, la psicología y la educación, ha logrado identificar al menos siete cualidades presentes en menor o mayor grado en las almas profundas

La primera de ellas consiste en ser valientemente independientes. "No les gusta que les digan qué hacer. No seguirán reglas mecánicamente para participar en el juego. Primero necesitan conocer las razones detrás de las reglas. Se estremecen ante la idea de seguir ciegamente a la multitud", explica Haydon. Esta misma motivación para comprender es la que les proporciona la segunda cualidad: la búsqueda de significado. "No están tratando de ser prepotentes cuando buscan significado en sus vidas. Esa necesidad está incrustada en su ser. El significado es combustible y es de alto octanaje". Lo necesitan para actuar.

La tercera cualidad de las almas profundas es la profundidad, valga la repetición. "Cuando las ideas captan su interés, es probable que estén absortas en ello y no los vuelvas a ver hasta que hayan explorado todos los aspectos del tema". Esto tiene mucho que ver con la cuarta cualidad: la búsqueda del conocimiento. Porque las almas profundas son curiosas por naturaleza. "Quieren saber, aprender y conocer la verdad. Pero no tienen un proceso de aprendizaje lineal. Es probable que no les guste sentarte a escuchar una conferencia y tienden a aprender más cuando se les da independencia y autonomía". 

De hecho, y esta es la quinta de las cualidades, las almas profundas prefieren aprender haciendo. Suelen aprender generando ideas a través de la conexión de viejas y nuevas información en una búsqueda de temas y patrones. "Esto puede tomar más tiempo y parecer desordenado. Pero el pensamiento es original. Quieren resolver problemas y lo hacen escribiendo, experimentando, construyendo, compartiendo y probando". Eso requiere sensibilidad. Y esta es la sexta cualidad de las almas profundas. "Son universalmente sensibles. Se manifiesta de muchas maneras. Pueden ser profundamente empáticos o sensibles a su entorno".

Y, por último, estas personas anhelan fuertemente una compresión auténtica de su ser. Tanto por parte de otras personas como por parte de sí mismos. En ese sentido, apunta Haydon, "son afortunados si poseen a alguien en su vida que realmente los entienda o que al menos les permita ser ellxs mismxs". Contar con un enfoque tan genuino y diferente puede en ocasiones despertar cierto rechazo por parte de los demás. Y por eso es fundamental que, si te reconoces intensamente en estas cualidades, no cambies para encajar. Hay personas ahí afuera que te aceptarán tal como eres. Tienes mucho que ofrecerle al mundo.