Las 7 afirmaciones para conocer tu nivel de sabiduría

La capacidad de decisión, la apertura de otras perspectivas o la espiritualidad definen este rasgo de la personalidad

La educación académica convencional nos ha legado un concepto de la sabiduría bastante estanco en el que apenas caben unos cuantos hombres barbudos con sotana blanca escribiendo en antiguo griego. Pero, como cuenta el especialista Christopher Bergland en un artículo para Psychology Today, "la sabiduría es un rasgo complejo de la personalidad con una variedad de componentes" y, por lo tanto, presente en mayor o menor medida en cada unx de nosotrxs, incluido en ti. Ahora bien: ¿cuáles son exactamente esos componentes que determinan los niveles de sabiduría de una persona? La ciencia ha encontrado siete.

En concreto, los investigadores Dilip Jeste, de la Universidad de California en San Diego, y Michael Thomas, de la Universidad Estatal, coinciden en que son la capacidad de decisión, la autorreflexión, los comportamientos prosociales, el asesoramiento social, la regulación emocional, la aceptación de perspectivas divergentes y la espiritualidad las que definen cuán sabix eres. Pero no una espiritualidad necesariamente religiosa, sino esa espiritualidad que te conduce a preguntarte por tu conexión con el universo y con el resto de personas. Y para evaluar estos componentes los científicos han diseñado siete afirmaciones clave.

"Tiendo a posponer la toma de decisiones importantes tanto como puedo". "Evito la autorreflexión". "Evito situaciones en las que sé que se necesitará mi ayuda". "A menudo no sé qué decirle a la gente cuando vienen a pedirme consejo". "Mantengo la calma bajo presión". "Me gusta estar expuesto a diversos puntos de vista". Y "mi creencia espiritual me da fuerza interior". Cuando quieren medir el nivel de sabiduría, los autores del método piden a los participantes que escojan entre "totalmente de acuerdo", "estoy de acuerdo", "neutral", "estoy en desacuerdo" y "totalmente en desacuerdo" para cada una de las afirmaciones.

Posteriormente realizan un baremo, aunque no completamente equilibrado. A fin de cuentas, y como explica uno de sus autores, Thomas, "todos los componentes incluidos en nuestra medida se correlacionan con la puntuación de sabiduría general, pero en diversos grados", puesto que esta "tiene una asociación mucho más fuerte con los comportamientos prosociales que con la espiritualidad". En otras palabras: atender a las necesidades de las personas que te rodean y promover el bien común habla más de tu sabiduría que la profundidad de tus ideas existenciales. Primero somos animales tribales. Luego soñamos con el cosmos.

Pero una de las conclusiones más importantes del trabajo de estos científicos es que estos componentes son mejorables y no tienes por qué conformarte con determinado nivel de sabiduría. En sus propias palabras, "hay intervenciones basadas en la evidencia para aumentar los niveles de estos componentes específicos, lo que ayudaría a reducir la soledad y promover el bienestar general". Porque sí, "necesitamos sabiduría para sobrevivir y prosperar en la vida". Y, aunque leer a Sócrates o a Parménides ayuda, no son un camino imprescindible e inevitable para ello. Solo tienes que encontrar tu manera. Será una muy buena inversión de esfuerzos.