5 trucos infalibles para resetear tu mente antes de irte a dormir

Para aproximadamente el 30% de las personas, irse a dormir es un ejercicio tedioso en el que la mente se revela

Para la mayoría de las personas, el momento de irse a la cama y cerrar los ojos es el de máximo relax en su rutina diaria. Vacían su mente y dejan que el sueño se apodere poco a poco de su cuerpo para recuperar la energía perdida durante la jornada. Sin embargo, para aproximadamente el 30% de las personas  irse a dormir es un ejercicio tedioso en el que la mente se revela y comienza a vomitar todo el estrés y la ansiedad que ha ido acumulando en las de vigilia. Los pequeños detalles, los pensamientos aleatorios y las preocupaciones se arremolinan en tu cabeza y te impiden encontrar esa paz necesaria para conciliar el ansiado sueño reparador. 

Cuando esta circunstancia se repite 4-5 veces por semana, durante más de un mes o afecta a tu vida diaria podemos hablar de que sufres insomnio. Sin embargo, más allá de la ayuda de los especialistas (esta opción siempre debe estar presente si realmente tienes un problema con tu descanso), existen técnicas específicas que en la mayoría de los casos ayudarán a obtener una rápida mejoría en la falta de sueño. En un artículo de Psychology Today, firmado por la especialista Jade Wu, han resumido cinco técnicas simples que te ayudarán a resetear tu mente antes de meterte en la cama y lograr al descanso que tanto mereces.

1. Resérvate un momento del día para preocuparte

Es lo que Wu llama “la ventana de la preocupación”. Básicamente consiste en reservar entre 15 y 30 minutos de tu día en concentrarte en aquellas cosas que realmente te preocupan para intentar buscarles una solución. Si consigues concentrar toda tu atención sobre tus preocupaciones evitarás que tu mente se pase el día volviendo una y otra vez sobre los mismos asuntos, especialmente en el momento de ir a la cama. 

2. Escribe todo lo que te preocupa en un papel

Cuando la “ventana de preocupación” falla, quizás porque tienes demasiadas rayadas mentales, una forma muy positiva de sacarlas al exterior es escribirlas en un papel. Esto no solo ayuda a poner tus ideas en orden, sino que también te ayudará a ver que muchas de ellas no son tan graves cuando las ves fuera de tu cabeza. Además es una forma de decirle a tu mente que no se preocupe en recordar porque ya está apuntado en algún sitio. 

3. Intenta la técnica de “pasear” por tus pensamientos

Similar a las dos anteriores, esta técnica permite ordenar y visualizar mucho mejor tus pensamientos. Consiste en imaginar tu mente como si fuera una casa y cada uno de los pensamientos que te asaltan antes de ir a dormir fueran una habitación separada. Así podrías imaginarte entrando en cada una de las habitaciones para dedicarle el tiempo justo y necesario a cada pensamiento y, lentamente, proceder a visitar la siguiente hasta finalizar todo el recorrido por tu hogar dejando todo en orden y tu mente en calma. 

4. Escanea tu cuerpo y siéntete por dentro

Ahora, en lugar de visualizar como paseas por tu casa-mente, lo que deberás imaginar es que escaneas cada parte de tu cuerpo. Puedes empezar por la misma respiración y, poco a poco, seguir su ritmo para avanzar desde la punta de los dedos tus pies hacia arriba intentando sentir cada una de las partes. Lo interesante es tomarte tu tiempo para establecer esa conexión con tu parte física hasta que te hayas relajado lo suficiente como para llegar a la cabeza y conseguir dormirte. 

5. Escucha un audiolibro o un podcast 

Un clásico pero que combinado con alguna de las técnicas anteriores puede ser el método definitivo. Si consigues asociar la distracción e interés que te genera lo que estés escuchando a un momento de relajación conseguirás dormirte antes de lo que imaginas. De hecho puedes programar tu cerebro para que se desconecte con este tipo de contenidos a fuerza de convertirlo en una rutina. Lo ideal es no pasar de los 30 minutos. Como mínimo te garantizamos que te ayudará a parar el ruido mental y concentrarte en una única cuestión hasta que el sueño consiga hacer su aparición.