5 hábitos mañaneros que realmente mejoran tu día

¿Cómo empiezas tu día? Aunque no lo creas lo que hagas durante los primeros cinco minutos puede hacer que todo cambie

Típico: suena el despertador todas las veces que lo tienes configurado y lo apagas. Te da igual cuántas veces suene, tú lo terminas apagando en cada una de ellas. No quieres salir de la cama, aguantas hasta el último minuto aunque sabes (porque ya te ha pasado) que luego tendrás que vestirte y prepararte corriendo, a tope de ansiedad y angustia por el riesgo de llegar tarde. Habrás tenido días muy buenos, esos días gloriosos en los que has decidido irte a dormir pronto, después de una productiva jornada de trabajo, gimnasio y buena alimentación.

Como ya sabemos que es complicado mantener esta rutina vamos a darte unas herramientas para que, por la mañana, en cuanto abras los ojos y salgas de la cama, tu día se transforme en algo genial, un comienzo emocionante que está lleno de oportunidades.

Estiramiento en silencio

Te lo habrán recomendado varias veces, el motivo es porque realmente funciona. Coge los primeros cinco minutos y estira, puedes hacerlo sin salir de la cama, lo que tienes que hacer es ser consciente del estiramiento y hacerlo con una respiración profunda. Mientras lo haces puedes cerrar los ojos y repasar tus objetivos, ya sean profesionales o personales.

Ducha y poderío

Puede que te haya ocurrido que meterte en la ducha un día a primera hora sea en modo corriendo y con prisas. Lo ideal sería poder ducharte con tranquilidad y disfrutar conscientemente de cómo el agua calentita te cae sobre el rostro. A esto le puedes sumar un gel que te deje la piel suave u otro exfoliante y algo de música que te llene de energía.

La fuerza de la naturaleza

Aunque sea posarte en tu balconcito, cerca de tu ventana o saliendo (incluso a tirar la basura) deja que el sol y el aire te den en el rostro. Si tienes la oportunidad lo ideal sería que cogieras unos cinco minutos de caminata entre la naturaleza pero no todas las personas pueden disfrutar de esto porque, por lo general, este tipo de entornos pillan lejos.

Escuchar música

Intenta que no sea en modo rápido. Puede ser normal que, por la mañana, mientras te vistes con el tiempo encima pongas algo de música como forma de no pensar. Sería bueno que te pararas y eligieras una canción de esas que te molan, con las que disfrutas y puedes ponerte a cantar. Incluso si no te apetece nada de música o no sabes qué elegir puedes ponerte la radio, algo de actualidad siempre ayuda.

Disfrutar de la comida

A veces tienes tanta prisa por la mañana que en el caso de que desayunes (porque a veces no lo haces y lo sabemos) das tres bocados a lo que pilles mientras tomas un sorbo de café y sueltas la taza en el fregadero. Esto no es lo más óptimo, imagina poder sentarte y pasar unos minutos solo disfrutando de ese rico desayuno. Es más, si te lo propones puedes hacerte algo más currado. La energía está garantizada si lo haces de esta manera.

Esas metas diarias

Vivimos tan sumamente ocupadxs que parece que las tareas y los objetivos que tienes jamás se llevan a cabo. Lo ideal sería que escogieras cinco minutos cada mañana para apuntar tus metas o lo que deseas conseguir en ese día en concreto. Esto puede ser lo que necesites: ya sea del trabajo o a nivel emocional y físico. Esta fórmula hará que tus objetivos se vuelvan más alcanzables porque ya los has visualizado.