5 cosas que puedes hacer para no tener un día de mierda

La varita mágica que convierte días horribles en algo pasable no existe, no obstante, siempre se pueden aplicar cositas para mejorar

Las mañanas pueden ser complicadas. Si estas pasando por una mala racha o, simplemente, te despiertas bajo de ánimos puedes llegar a ser un temible hervidero de emociones negativas capaz de dejarte cruzado todo el día. Y para que eso ocurra a veces necesitas muy poco: un WhatsApp sin contestar, un vecino peleándose de nuevo con su hijo por jugar demasiado al ‘Fortnite’ o un anuncio de Instagram a lo Mr. Wonderful diciéndote que puedes con todo lo que te propongas. Es por ello que es importante poner sobre la mesa 5 hábitos simples que, según han recomendado varios expertos al medio The Huffington Post, puedes hacer por las mañanas para librarte de tener un día de mierda.

1. Incorpora de verdad un buen hábito: Piensa en algo que te siente bien, ya sea meditar en la cama, tomar el sol antes de adentrarte en la cueva del teletrabajo o salir a la calle a correr para ver gente guapa. Luego hazlo y vincúlalo a un hábito rutinario, como una ducha. Esta es una recomendación del psiquiatra Murray Zucker, que al mismo tiempo aseguró que de esta forma hay más puntos de cumplir con el buen hábito a largo plazo. De lo contrario no habrá mejora, ya que para Zucker la constancia es la verdadera clave de la felicidad en estos casos. Trata de sacarte esa típica pereza mañanera y date la oportunidad de estar mejor.

2. Saca el móvil de la habitación: Así de contundente fue la sugerencia de la coach Allison Task al recordar que las redes sociales pueden llevarte a un mundo exterior capaz de determinar tu estado de ánimo desde primera hora. A cada persona las redes le afectan a su manera. Puede que te irriten esos posts de gente a la que todo le va bien cuando en verdad pocas cosas le van bien o descalabradas noticias hablando todo el rato de lo malo que es el covid. Sea lo que sea, haz caso a la ciencia evitando por las mañanas a este mundo virtual atestado de estímulos que muchas veces son buenos y muchas otras son malos.

3. Di tu nombre: Cuando en una mañana de estrés o inseguridades te dé por hablar contigo mismx porque, por ejemplo, tienes un examen que no te has preparado o una presentación de trabajo con ese jefe tan quisquilloso, aconséjate en positivo llamándote por tu nombre. Es verdad que esto último puede sonar raro, pero para Zucker no es una tontería: “Así es más probable que sigas tus consejos”, es más probable que hagas caso a esa voz interior que también habla bien de ti.

4. Cuenta con alguien: Como todos, eres un ser social que te encanta fundirte en el cariño de tu pareja o reírte con tus amigos en busca de las mascarillas más feas de vuestra ciudad, por lo que no es de extrañar que el psiquiatra Zucker recomiende “establecer un contacto social con alguien a quien tengas en buena consideración”. Un café o una simple conversación puede ayudarte a empezar el día con “un impulso”, un empujón o una sonrisa — llámalo como quieras — que hará que las horas que están por venir valgan más la pena.

5. Da las gracias: Un estudio publicado en la web de la Universidad de Harvard determinó que las personas que escribieron en un diario cosas por las que estaban agradecidas demostraron ser mucho más felices que las que solo escribieron en negativo. Es por ello que la coach Task recordó la importancia de “hacer una pausa y valorar que estás vivo”, recordar que, por muy feas que se pongan las cosas, siempre hay algo o alguien por lo que seguir adelante. ¡Seguimos!