Esto es lo que ocurre cuando empiezas a malinterpretar tus emociones

¿Sabías que las emociones de los demás pueden no tener que ver contigo sino con su propio pasado?

Las emociones que sientes no siempre tienen que ver con lo que está ocurriendo en el preciso momento en que las sientes. Según cuenta en Psychology Today la psicóloga social Alice Boyes, en muchas ocasiones tienen que ver con situaciones del pasado que, aunque tú no recuerdas, están grabadas en algún rincón de tu memoria. En sus propias palabras, "cuando te enfadas, es posible que sea tu cuerpo protegiéndote de un momento del pasado en el que no fuiste respetadx, incluso si estás siendo respetadx ahora". Y así con el resto de tus emociones.

Esto es una putada. Al fin y al cabo, si piensas que tus emociones siempre están conectadas al presente, si no reconoces que el origen de las mismas está en tu interior, creas conflictos innecesarios con otras personas. Y esta malinterpretación también ocurre a la inversa: piensas que las emociones de los demás tienen que ver contigo, cuando muchas veces hunden sus raíces en recuerdos negativos en sus memorias. Cambiar esta perspectiva te ayudaría a empatizar más con los demás y a no ponerte tan a la defensiva. Pruébalo.

Debes aceptar todas las emociones

Pero no es el único malentendido que tienes con las emociones. Otro muy importante, añade la propia Boyes, es pensar que en cuanto aparecen las negativas debes trabajar para hacerlas desaparecer. "La obsesión por la comodidad también involucra nuestras emociones. Automáticamente vemos las emociones difíciles como una señal para comenzar a tratar de reducirlas. El problema es este: gran parte de lo que hacemos instintivamente para disminuirlas las agranda". No puedes desprenderte de ellas. Solo aceptarlas en tu vida. 

Y aceptarlas sin cuestionar su idoneidad. Porque ese es el tercer malentendido: percibir tus emociones como justificadas o injustificadas según las circunstancias. A fin de cuentas, ¿qué importa si al mundo, o a ti, le parece que tus emociones sean razonables? Lo relevante es que las estás sintiendo y eso dice muchísimo de tu universo emocional interno. En lugar de enfrentarte a él con etiquetas, explóralo desde la curiosidad. Ah, y aplica esto mismo a las personas que hay a tu alrededor. Será muchísimo más enriquecedor que juzgar.

Hay más de una emoción rondando

Por último, está el malentendido rey: interpretar el mundo desde la emoción dominante. Sí, como el resto de humanxs, existe una emoción especialmente presente en tu vida. No obstante, pensar que siempre gobierna sola es un error, ya que suele estar acompañada de otras muy diferentes. ¿Te domina la ansiedad? Mira bien. Verás ansiedad con alegría, ansiedad con tristeza, ansiedad con rabia e incluso momentos de no ansiedad. No la conviertas en el filtro a través del cual experimentas el mundo. Eres mucho más que ella.