Las 4 formas más efectivas de mantener la calma cuando todo va mal

Hay que aprender que, a veces, las cosas no salen como esperas y en esas situaciones también es necesario saber cómo seguir adelante

Tienes un mal día. Nada está saliendo como esperas. Te levantas cansadx, irritadx, con los ánimos por el suelo. Llegas al trabajo y tienes que hacer un millón de cosas. Sabes, además, que no tendrás el tiempo suficiente para hacerlo todo. Caos y estrés se te instalan en el cuerpo. A este desorden dentro del trabajo se le suma que no triunfas en el amor y que tienes una tonelada de deudas. Nunca suelen coincidir todas las cosas malas a la vez pero, cuando pasa, es muy necesario mantener la calma. Dominar ciertas habilidades cognitivas y emocionales te ayudarán a salir adelante de forma positiva cuando las cosas salen mal. Estas son algunas de las habilidades que debes tener en cuenta.

Conclusiones precipitadas, no

El teléfono móvil se te ha caído al suelo. Cuando lo coges está apagado. No tiene la pantalla partida pero no enciende. Piensas: "se me ha roto para siempre, tendré que gastarme 1000 euros en otro". A ver, tranquilidad. Puedes probar a dejarlo reposar o a enchufarlo a la corriente. Hay muchas opciones antes que sacar la conclusión precipitada de que tendrás que buscar donde no tienes para conseguir otro móvil. Resulta que luego de esperar un rato ha vuelto a encender. Hay que saber dejar el tiempo suficiente para determinar que algo es de una manera y no de otra. Y así en cualquier ocasión, jamás tenemos que montarnos películas de la nada. 

¿Un obstáculo o el final?

Es completamente normal experimentar preocupaciones y contratiempos cuando las cosas no van bien. Es normal, además, que necesites poner un poco más de atención en estos obstáculos. Debes saber que no por ello significa que no conseguirás tus proyectos. Venirse abajo cuando hay más muros que caminos abiertos es sencillo. Aprende a reconocer qué es un contratiempo y cuál es el final. El éxito a largo plazo conlleva sus dificultades aunque sean mínimas y esto no es el fin. 

Aprendizaje para continuar

En situaciones emocionalmente difíciles, hay una lección que aprender para que no repita el error. Sin embargo, con frecuencia, no la hay. Quien se agobia cuando las cosas no salen bien busca rápidamente cómo no volver a pasar por un mal trago. Buscan, a cada rato, cómo prevenir que este tipo de sensaciones negativas no vuelvan a aparecer. Ahora bien, si hay cosas que puedas aprender de los errores, bienvenidas sean. Así como hay que saber sacar un aprendizaje cuando es necesario, también hay que saber que, a veces, es mejor continuar en el camino y no agregar agobios extra.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Decir "no te preocupes", preocupa más.

Una publicación compartida de Código Nuevo (@codigonuevo) el

Un desahogo

Desahogarse y seguir quejándose de algo que ha salido mal no es demasiado útil. Es más, puede llegar a ser estresante y desagradable para la otra persona que te esté escuchando. Puedes compartir la experiencia que hayas tenido o que estés teniendo porque sentir empatía y recibir algún consejo no solo es agradable sino que sirve para ver los problemas con otra perspectiva. Habla de tus problemas como hablarías de temas positivos pero intenta no quejarte en exceso porque contagias a los demás y contagias tu percepción de lo que ocurre, la agravas.

En conclusión, lo que debes hacer es medir tu preocupación en todos los casos. No puedes exagerar lo que te ocurre ni pensar que eres una víctima de la crueldad del planeta. No es para tanto. Todo tiene solución de alguna u otra manera.