Los 3 pasos para detectar mentiras que utilizan los expertos en interrogatorios

Algunas herramientas de los interrogadores profesionales pueden aplicarse al día a día con mucha eficiencia

La policía y los tribunales siempre han tenido técnicas de detección de mentiras. Los padres se dan cuenta en un momento si sales con una trola. Y hasta los buenos amigos te pillan en un momento. Los políticos nos confunden con sus promesas irrealizables y en Internet circulan millones de bulos que nos creemos sin pestañear. A veces, la frontera entre la verdad y la mentira es difícil de señalizar, pero en el día es muy útil aprender a detectarlas y un artículo de Psichology Today ayuda a ser expertos. Es fácil, dicen, solo necesitas volver a los básicos: escuchar con atención, porque los indicios están ahí.

1. Déjale que hable

En primer lugar, estar concentrado en la conversación te permitirá notar si alguien está contradiciéndose sobre un mismo hecho. Para ello, además de hacer preguntas discretas (que no parezca un interrogatorio), tienes que dejar que esa persona hable y hable. Cuanto más cosas diga sobre el acontecimiento sobre el que tienes dudas, más fácil será que caiga en contradicciones si es que te está mintiendo. Alguien que no miente puede contar muchos detalles sobre una misma experiencia. De lo contrario, al intentar ser preciso, acabará haciéndose un lío. Aunque hay mentirosos profesionales capaces de montarse una película para luego hacértela creer.

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2. Cambia de tema y vuelve a la carga

Así que si te parece que la mentira está llegando a dimensiones de cuento de hadas, cambia de tema. Empieza conversaciones superfluas sobre otros asuntos para que tu interlocutor pierda el hilo. Tú quédate con los detalles y luego vuelve a la carga. Esta técnica también la utilizan los interrogadores profesionales para ver cómo cambia la actitud del sospechoso: si se relaja hablando de otros temas, pero está muy tenso cuando se refiere a la acusación, puede ser síntoma de que está mintiendo. No es la técnica más fiable, pero puede ayudar. Además, tienes que prestar muchísima atención porque también le puedes estar dando un respiro y la oportunidad de repensar todo lo que está diciendo.

3. La mentira está en los detalles

Lo que puede ayudarte a acabar de definirte es obligarlo a recordar detalles que en realidad no vio, pero que si hubiera estado allí, los tendría muy claros en la cabeza. Por ejemplo, una descripción pormenorizada del lugar de los hechos, la vestimenta de quienes estaban ahí o el orden de las cosas.  Estas técnicas te permitirán saber si alguien te está mintiendo, pero lo más inteligente es rodearse de gente de confianza que en lugar de parecerte sospechosa e ir camuflándose en mentiras, sepa admitir sus errores. Caer en relaciones basadas en la mentira es adentrarse en caminos oscuros de los que es difícil salir. Todos tenemos nuestros secretos y no hace falta caer en el sincericidio, pero tenemos que ser transparentes con quienes nos rodean.