Hay conversaciones que tenemos que dar por superadas y la del cambio climático es una. Sí, sigue habiendo gente que dice que no existe, que hay cientos de instituciones internacionales manipulando los datos para hacernos creer que sí y que siempre ha habido esta cantidad e intensidad de fenómenos meteorológicos extremos. Pero no podemos continuar dándoles bola. Es un debate cerrado. Lo es porque tanto la comunidad científica como la experiencia coinciden en decir que así es. Récords de temperaturas máximas y medias. Sequías. Inundaciones. Huracanes. Danas incontrolables. Todo apunta en una misma dirección: la necesidad de un Pacto de Estado climático.
¿Pero qué es eso de un Pacto de Estado de lo que tanto hablan lxs políticxs y los medios últimamente y a raíz de la gran ola de incendios de este verano? Es sencillo. En este país, como en cualquier otro país democrático, hay una variedad de partidos políticos amplia, cada uno de los cuales tiene su propia ideología y su propia agenda. Eso hace que en muchos asuntos haya discrepancias y las leyes se pongan y se quiten. Con el Pacto de Estado no pasa. Es cuando todos esos partidos asumen que hay algo más importante que sus propias ideologías y que debe haber una ley que vaya a ser respetada gobierne quien gobierne. Una medida a largo plazo y general.
En España hay varios vigentes: el Pacto antitransfuguismo, el Pacto antiterrorista, el Pacto antiyihadista, el Pacto contra la violencia de género o los pactos autonómicos. Acuerdos a los que se llega después de que varios partidos entiendan que hay un problema muy gordo a resolver y que no puede resolverse cambiando las leyes cada cuatro años. Son uno de los pocos escenarios en los que PSOE y PP, las dos grandes formaciones, dejan sus diferencias a un lado y firman lo mismo. Pues esto es precisamente lo que se pide ahora: un Pacto de Estado climático que sirva para proteger al país y a la gente de los devastadores efectos del calentamiento global.
En principio, la postura del PP no ha sido muy positiva, calificando la propuesta del PSOE de un Pacto de Estado de ser una cortina de humo. Aún así, y según ha comentado la ministra de la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aegesen, el partido presidido por Núñez Feijóo “no ha dado una negativa a algo que todavía tiene que ser trabajado”. Y no solo eso. Aagesen también ha comentado que decir no a este gran acuerdo no es posible dadas las implicaciones del cambio climático en la vida de la gente. Pese a todo, ha advertido de que quien se oponga a este pacto “se va a arrepentir”. El cambio climático es un hecho. Debemos prepararnos ya.