La FIFA da marcha atrás en su intento de privatizar el Mundial

Lo hará a través de la creación y venta de FIFA Forward Enterprise, una organización interna que se encargará de gestionar los derechos televisivos, las licencias, la venta de entradas y la elección de los patrocinadores

A estas alturas de la película resulta innegable que el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, y el actual presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, mantienen una estrecha relación. Lo demuestra el hecho de que el primero propusiera al segundo como candidato al premio Nobel de la Paz, que se deshiciese en elogios hacia él durante la celebración de la última Copa Mundial de la FIFA y que le retirase una sanción deportiva a un jugador de Estados Unidos tras una llamada del máximo mandatario norteamericano. Ahora, y en un movimiento que conecta indirectamente con Donald Trump, la FIFA ha anunciado que venderá el 21% del Mundial a varias empresas privadas.

En concreto, apunta el periodista Alberto Martínez, “la FIFA explicó que han iniciado el proceso para crear una sociedad llamada FIFA Forward Enterprise que se encargue de la organización de los grandes eventos masculinos, femeninos y juveniles y cuyo 21% esté formado por empresas inversoras a largo plazo”. Una sociedad que estará valorada en unos 20.000 millones de dólares, 4.200 de los cuales irán a parar a compañías totalmente ajenas a la propia FIFA, y que será la responsable de gestionar los derechos televisivos, las licencias, la venta de entradas y la elección de los patrocinadores de los eventos de la FIFA. Y sí, esto incluye las dos copas del mundo absolutas.

En palabras de Gianni Infantino en abril de este mismo año, cuando habló públicamente por primera vez de este asunto durante un Congreso de la FIFA celebrado en Canadá, “tenemos la responsabilidad de liberar el potencial comercial y las oportunidades de la FIFA”, pero, aseguran desde la federación, “la gobernanza y el poder seguirán siendo nuestro”. Esa es la teoría. No obstante, ya hay mucha gente preocupada por la intromisión de la empresa privada en la organización del torneo deportivo más importante del mundo. También instituciones: la UEFA ha declarado que “esto traspasa una línea que las instituciones gobernadoras del fútbol no deberían cruzar”.

Y lo que más preocupa son las empresas que aparentemente comprarán parte de esa futura FIFA Forward Enterprise. Y es que la FIFA, añade Martínez, “ha citado a JP Morgan, OpenEconomics, BANN Ventures y Thrive Eternal, esta última en manos de la familia Kushner”, cuyo “hijo mayor Jared está casado desde 2009 con Ivanka Trump, la hija mayor del presidente de los Estados Unidos”. Esta vinculación, unido a la estrecha relación profesional y amistosa que parecen mantener Infantino y Trump, ha disparado las alarmas. El Mundial siempre ha sido, además de un evento cultural, un gran negocio, pero todo esto amenaza con desvirtuarlo aún más de la cuenta.

Actualización: la presión de la UEFA y de sus 55 federaciones nacionales, que han comunicado renunciar a su participación en el Mundial de continuar el proyecto privatizador de Infantino, han obligado al máximo mandatario de la FIFA a dar marcha atrás.