La alimentación saludable se está convirtiendo en un lujo: ¿es hora de hablar de supermercados públicos?

“La alimentación es demasiado importante para dejarla únicamente en manos de las grandes corporaciones”

No es solo la vivienda lo que devora tu capacidad financiera. En España, y desde hace una década, el precio de los alimentos frescos no ha dejado de subir. En concreto, dice el director de la ONG Justicia Alimentaria, Javier Guzmán, los alimentos básicos se han encarecido un 41% desde 2021 en nuestro país, mucho más de lo que han aumentado los salarios medios. Una dinámica que no solo afecta al bolsillo: mucha gente se ve obligada a adquirir alimentos procesados más baratos, pero mucho menos saludables. Sí, comer bien se está convirtiendo en un lujo. Algo que ha despertado una vieja idea: la de los supermercados públicos.

Algo que en la cabeza de muchos suena muy comunista. Pero piénsalo: bienes inmateriales tan relevantes como la sanidad o la educación tienen soporte público por la sencilla razón de que todo el mundo merece poder acceder a ellos con independencia de sus recursos económicos. El mercado, que los neoliberales aseguran que funciona perfectamente solo, no siempre evoluciona a favor de la mayoría. Se ve claramente con los alimentos. En este contexto, apunta Guzmán, quizá sea hora “de asumir que la alimentación es demasiado importante para dejarla únicamente en manos de las grandes corporaciones”.

¿Pero cómo sería un súper público? “Espacios donde exista una oferta completa de productos, pero donde la cesta básica de alimentos frescos y saludables tenga precios regulados y accesibles. Frutas, verduras, legumbres, huevos, lácteos o pan no pueden estar sometidos únicamente a la especulación y márgenes comerciales”. Además, estos establecimientos tendrían una orientación sostenible: producción local, ecológica y que cuide a los campesinos. Ah, y Guzmán sugiere que deberían funcionar también como centros de formación donde la gente aprendiese sobre cómo alimentarse saludablemente.

Y nada de esto es imposible. Ya lo estamos viendo. El pasado mes de abril, en cumplimiento de su promesa electoral, el alcalde de Nueva York, Mamdani, anunció la apertura en 2021 de la primera tienda de alimentos de propiedad municipal. No será la única: tiene pensado abrir un total de cinco repartidas por los cinco distritos de la ciudad. “Vamos a facilitar que los neoyorquinos puedan poner comida en la mesa. En nuestras tiendas los precios serán justos y los trabajadores serán tratados con dignidad”. Una iniciativa de la que ya se quejan las cadenas de supermercados. ¿Cómo verías algo así en nuestro país?