El rey de España reconoce que “hubo mucho abuso” durante la colonización española de América

Felipe VI ha asegurado además que muchas de las actuaciones de los españoles en la región “no pueden hacernos sentir orgullosos”

Fue un momento histórico. El pasado lunes 16 de marzo, en el Museo Arqueológico Nacional y en el mercado de la nueva exposición del centro titulada La mujer en el México Indígena, el rey Felipe VI reconoció públicamente que hubo “mucho abuso” durante la colonización española de América y que ciertos hechos, analizados bajo los principios morales de hoy, “no pueden hacernos sentir orgullosos”. Unas palabras que, lejos de ser anecdóticas, marcan un antes y un después en la relación entre España y los países de América Latina: es la primera vez que un monarca español se atreve a admitir el dolor que nuestro país causó durante siglos en la región.

Y, si bien el propio rey quiso curarse en salud diciendo que, aunque esos abusos se produjeron, es importante que no se caiga en un “excesivo presentismo moral”, la polvareda política está montada. El Gobierno, y según declaró días atrás la ministra portavoz Elma Sainz, suscribe las palabras del monarca al 100%. Las otras dos grandes formaciones nacionales de izquierda, Sumar y Podemos, lo ven como un buen primer paso y como meras palabras insuficientes que no reparan la violencia histórica cometida respectivamente. Reacciones todas ellas predecibles. Como también lo han sido las de la mitad más conservadora del espectro político de España.

Por un lado, tenemos al PP: Feijóo ha expresado que “hacer ahora un examen del siglo XV es un disparate” y Ayuso se ha atrevido a ir más allá y ha afirmado que España llevó a América Latina una “forma civilizada de ver la vida”. Palabras que muchos perciben llenas de xenofobia. Vox, por otro lado, ha mostrado su decepción con el rey asegurando, en palabras del eurodiputado Tertsch, que en la colonización española “hubo ante todo y más que nada un milagro civilizatorio lleno de generosidad, ingenio, servicios a los españoles, indígenas y mestizos y entrega a la Corona de España”. Algo que desde América Latina no comparten en absoluto.

De hecho, ha sido la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, quien ha estado pidiendo a la Corona todos estos años una disculpa por la conquista de América. Sin éxito. Al menos hasta ahora. De ahí que las relaciones diplomáticas entre ambos países se hubieran enfriado tanto últimamente. Sheinbaum, sin embargo, ha reaccionado positivamente a estas palabras del rey, aunque sigue demandando una disculpa formal. Un reconocimiento histórico. Un gesto de aprecio y honestidad. Como ha expresado Felipe VI, desde “ese conocimiento nos apreciaremos más”. Sea como sea, queda claro que hay muchas conversaciones pendientes sobre este asunto.