El Gobierno elaborará un catálogo de símbolos antidemocráticos para su prohibición

“La idea es que las personas que se sientan agraviadas faciliten la información de estos elementos con una fotografía e indicando su ubicación exacta”.

España es uno de los pocos países europeos en los que no ha habido una condena social unitaria a la dictadura sufrida en el pasado. Y eso se percibe en la gran cantidad de símbolos franquistas y falangistas que permanecen en viviendas, locales, establecimientos y manifestaciones. Algo que el Gobierno de Pedro Sánchez quiere erradicar: a principios del mes de noviembre, y como cuenta la periodista Leonor Mayor, “solicitó un informe urgente al Consejo de Estado” para que evaluara la posibilidad de crear una normativa que prohíba el uso de estos símbolos. Y tiene el visto bueno. Ahora solo queda confeccionar un catálogo que los recoja todos.

La idea, así en general, es que desaparezcan “edificaciones, construcciones, escudos, insignias, placas y cualesquiera otros elementos u objetos adosados a edificios públicos o situados en la vía pública en los que se realicen menciones conmemorativas en exaltación, personal o colectiva, de la sublevación militar y de la dictadura, de sus dirigentes, participantes en el sistema represivo o de las organizaciones que sustentaron la dictadura”. Y no solo eso: muchos pueblos españoles como Alberche del Caudillo, Villafranco del Guadiana o Alcocero de Mola podrían verse obligados a tener que cambiar de nombre para no incumplir la ley.

¿Quién decidirá? Como cuenta esta misma periodista, el Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática ya ha creado una comisión que se encargará de “la identificación, contextualización y propuesta de retirada o resignificación de elementos contrarios a la Memoria Democrática”. Está compuesta por ocho expertxs en Historia Contemporánea, del Arte, Arquitectura y Ciencias Políticas, dos especialistas en conservación y restauración del patrimonio cultural, dos representantes de las autonomías y un representante de los municipios”. Serán quienes confeccionen un catálogo que podría ir cambiando con el paso de los años.

Algunos símbolos requerirán un análisis muy profundo y muchas conversaciones dentro de la comisión. Otros no tanto: el escudo del águila, los bustos de Francisco Franco, el yugo y las flechas o los monumentos dedicados a los caídos se encontrarán muy seguramente en el catálogo final. Además, el Gobierno ha expresado su intención de que el trabajo de la comisión se vea complementado con la iniciativa autonómica, local y ciudadana. “La idea es que las personas que se sientan agraviadas faciliten la información de estos elementos con una fotografía e indicando su ubicación exacta para ir elaborando el catálogo”.