Si vas a hacerte la foto de viejo será mejor que sepas cuál es el precio a pagar

Las empresas que comercializan con datos hacen el agosto con cada campaña viral como la de FaceApp

Puede que ya sea demasiado tarde. Le has dado que sí a todo. Que acceso a tu cámara, acceso a tu galería, a todo lo que haga falta. Te han empezado a llegar fotos por Whatsapp de tus amigos con pinta de viejo y es muy realista. Son ellos, pero de mayores. Tú quieres ver cómo pasarán los años para ti, qué pinta tendrás cuando te jubiles. Cómo se verá tu pareja. Aunque el resultado dé terror, parezcas una señorona morenaza del paseo marítimo de Benidorm, el maestro Mutenroshi, un profesor emérito que pasea en bermudas por la montaña o una viejecita hippie que pasa de pagar las facturas de la comunidad de vecinos.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

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Os habéis montado la película porque es verdad, es divertido. Pero, ¿qué significa dar que sí a todo? Como siempre, regalar tus datos a alguien que los va a usar muy bien y se va a forrar con ello. Como aquel famoso #10yearschallenge que te enseñaba cómo habías evolucionado en la última década, FaceApp está recaudando fotos de millones de personas con la excusa de mostrarte tu aspecto a otra edad, género u origen con el objetivo de almacenar todos esos datos y venderlos al mejor postor. En el origen de FaceApp, que ya tuvo un momento dorado en 2017, está el ingeniero ruso Yaroslav Goncharov, según ha publicado El Confidencial, que no ha encontrado mucha más información sobre la empresa.

No sabemos qué aceptamos

Los apartados de "Términos y condiciones" de las aplicaciones son una especie de agujero negro que tratamos de sortear a la mayor brevedad posible buscando y pulsando a toda velocidad el botón de aceptar. Solo quienes se detienen a leer con detalle parrafadas que pueden ocupar hasta 20.000 palabras (en caso de Facebook). Si paras a leer esa página, sin embargo, puedes llegar a entender que no está nada claro si tus datos serán o no compartidos con terceros.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Una publicación compartida de Jes Crombez (@xsweet_jesx) el

Como apunta El Confidencial, el algoritmo que usa FaceApp para aplicarte todos esos filtros en pocos segundos no es barato, así que si te lo dan gratis, deberías pensar de dónde sacan el dinero para hacerlo y para sacar su margen de beneficio. Gizmodo explica que, desde 2017, el algoritmo de FaceApp ha mejorado mucho, precisamente, gracias al éxito que tuvo en ese momento. Por lo cual, cuanta más información regalemos a la aplicación, más perfecta será y, en consecuencia, más popular. "La aplicación no tendría éxito si los usuarios no cedieran las fotos que sirven para entrenar el modelo", apunta el artículo.

Esta información es cada vez más valuosa y probablemente en algún momento se venderá a gigantes como Instagram o Snapchat para hacer filtros. Dejar que Internet nos fascine y nos sorprenda tiene su precio. Si dejamos que nos coja desprevenidos, seguiremos regalando nuestros selfies para que otros se forren. Total, por una bromita entre los amigos. En unos años, ninguno de nosotros se parecerá a la imagen que apareció en FaceApp, pero nosotros ya hemos puesto nuestra cara a disposición de una empresa de políticas opacas. Una vez más.