Todos tus ex tóxicos están en la Isla De Las Tentaciones 2

Nadie ha aprendido nada de la primera temporada... quienes lo vemos, los que menos

A lo largo de mi vida he sentido ese concepto absurdo-abstracto de la unidad de España en tres ocasiones. Ni una más, ni una menos. La primera fue cuando ganamos el Mundial. Así lo digo, lo GANAMOS. Todos. De golpe, Españita: mejor país del mundo. La segunda fue años después, en un bus lleno de franceses. Alguien sintió la necesidad de corear el ya cansino “hemos venido a emborracharnos”. Y claro, la etílico-festividad del momento, y esa tirria injustificada a nuestros vecinos del norte, nos llevó a demostrar que NOSOTROS sonábamos, cantábamos, berreábamos más alto y mejor que cualquier gabacho. Unidos en dar vergüenza ajena. Pero la vez que he sentido con más fuerzas que formaba parte de un todo ha sido delante de una pantalla, con el corazón en un puño, mientras que Christopher se convertía en mártir al grito de: ESTEFANIAAAAAAA!!!

Y es que La Isla De Las Tentaciones nos dio más de lo que podíamos pedir. A cambio, 3.618.000 personas nos juntamos para ver su desenlace, hace ya más de seis meses. Luego vino el silencio y centrarnos en nuestros propios dramas. Pero cuando yo ya pensaba ¡joder, es que no puedo tirar más del carro!, vino el señor Telecinco, me cogió de la manita y me dijo, tranquila, aquí tienes a 10 personas con peor gestión emocional que tú, para que pases un buen rato. Y dicho y hecho. El  jueves 24 de septiembre, el reality que nos había unido como sociedad volvía a nuestras pantallas.

La premisa era la misma: 5 parejas con una idea muy absurda de cómo llevar una relación sana y 20 solteros para evitar que los (posiblemente) enamorados vuelvan juntos a casa. Por desgracia hay una baja más que notable. Mónica Naranjo no nos va a enseñar más imágenes. En su lugar está Sandra Barneda, que no tiene ningún hit parecido a Sobreviviré, pero bueno, ellos sabrán. Aunque pensando en lo fuerte que llegaron los concursantes de esta temporada, tampoco lo vamos a notar.

Esta vez nadie llegó con algo de prudencia o una historia pastelosa parecida a la de Adelina y José. Más bien, parece que ya estén todos divorciados. Desde el minuto uno el mal rollo estaba servido. En pantalla Tom y Melyssa. Se conocieron en Mujeres y Hombres y Viceversa. Ella luce el look babytan de los filtros de Maria Pombo y él es, desde ya, el guiri más odiado de toda España. Luego entran Melodie y Cristian. Dicen que son famosos por haber traicionado a sus parejas. ¡Estupendo para este programa! Pero ella es sosita y el otro está muerto por dentro. Conocemos a Inma y Ángel. Él dice estar molesto porque la gente comenta que ella tontea con famosos por redes pero ¡plot twist! su Instagram son puro bots. Y está la persona con más conocimiento de cámara de este programa, Marta Peñate, y su novio Lester. Él se parece en todo lo malo a Ross Geller y ella es una ex Gran Hermano que sabe a lo que viene. ¡Ah! Y me dejaba a Mayka y Pablo, pero son un poco aburridetes. Ya veremos que pasa luego. Así que aquí están. 10 jóvenes preparados para enseñar porque ir a consolidar tu relación, a una isla paradisiaca, con gente que hará todo lo posible para que la líes, NO ES UNA BUENA IDEA.

Pero vamos a hablar de por qué el drama está servido sin haber empezado. Todas y cada una de estas parejas están ahí porque, según los chicos, quieren que ellas dejen de ser celosas. ¿PERDONA? Y lo dicen con la boca bien grande, orgullosos, machitos. ¿Me estás diciendo que estas cinco chicas guapísimas, no pueden parar de tener una visión super insegura sobre si mismas y TÚ como pareja no tienes parte de la culpa? Dios, es que todo mal. Un no parar de frases tóxicas para describir sus relaciones. Que si “nos queremos mucho, pero nos queremos mal”, 11 años de relación. Que si “no quiero hacerle daño, pero ella tiene un problema de seguridad” 9 años de relación. O que si “ella es muy celosa y lo sabe”. Me da igual los años de relación, no me lo creo. Aun así, nada nuevo sobre la faz de la tierra.

Y aunque sabemos que está mal, que no vamos a sacar nada bueno, ahí seguimos, enganchados. Llegan los solteros. Ay, amigos míos, ¡que al final las chicas tenían motivos para desconfiar! El primer crack es Tom. ¿Cómo no? Por lo visto conocía una de las solteras. Ella dice haberse enrollado con él y él ni lo intenta desmentir. Seguramente tú también te has liado con Tom y aun no lo sabes. La pobre Melyssa se pone a llorar. Drama has arrived. A partir de aquí, se pasó la noche como alma en pena, pero siempre llorándole al micro, que nadie se pierda detalle. Aunque no venga a cuento, hay una soltera que parece María Patiño y creo que eso es algo remarcable, pero seguimos. Para compensar un poco está Marta, bastante bicha. Primero se ríe de una que tropieza, busca beef y decide bautizar a una de sus rivales como chiuaua. No sé, no os peléis entre vosotras. Al final los capullos son ellos.

Con sus más y sus menos, se pusieron sus collarcitos y se fueron a sus villas. Las chicas tristonas, bajona, ayudándose las unas a las otras con frases como “¿cómo un chico de 32 años va a preferir a una niña de 19?” Vaya, bueno, como decirlo… De mientras, los tíos diciendo que sus novias tienen actitudes de mierda y rajando de ellas. No sé chicos, quizás no las queréis tanto y las chavalas se merecen algo mejor. La montaña rusa llamada capítulo 1 acabó con un par de dramas telenovelescos. Marta llorando y diciendo que deja a Lester, porque escoge a su recién archienemiga chiuaua. Y Mayka, un poco por el estilo, diciéndole a Pablo que es "más falso que judas".

Lo peor de todo fue que, después de este melodrama sobreactuado, todas vimos que alguna vez ese había sido nuestro ex. Twiter estaba bombardeado de chavalas diciendo lol, esa soy yo o ¿tan ridícula me veías cuando estaba con mi ex? o la mítica de “tranquila, si ni me gusta”. El nivel de gaslighting está por las nubes. Pero no vamos a apartar la mirada mientras que descarrila este tren. Ver cómo la gente gestiona estos dramas que todos hemos vivido, más o menos intensos, con una visceralidad absoluta, es ADICTIVO. Así que este domingo, cuando se ponga toda la carne en el asador, nos volveremos a encontrar para odiar a Tom, ver cómo Marta es la reina de las cámaras y saber cual de esos 5 parguelas es el primero en caer.