Los terribles crímenes de los niños asesinos más crueles de la historia

La psicopatía no tiene edad. Lo demuestra la recopilación de esta usuaria de Twitter y su hilo de niños que cumplieron condena antes que la mayoría de edad 

Estamos fascinados por los asesinos. Criminales que destilan crueldad, cuyos procesos mentales ansiamos conocer y que tantas series, películas y documentales han protagonizado. Sin ir más lejos, una de las candidatas a los Oscar 2020, Érase una vez en Hollywood, gira en torno a los asesinatos de Charles Manson, uno de los asesinos más intrigantes de la historia.

Nos guiamos por el morbo y por eso nos encantan estas historias. Pero si a eso además le añades el ingrediente “niños” e “infancia” como los perpetuadores de los asesinatos, se convierte en un espectáculo mediático que levanta más pasiones que la Voz Kids o Masterchef Junior. Por eso, el hilo que una usuaria, Isa, ha colgado en Twitter sobre menores asesinos no tardó en hacerse viral. Estos son algunos de los casos más sonados que ha recopilado.

1. “Odio los lunes”

Una de las menores asesinas más famosas de la historia es la californiana, Brenda Ann Spencer, que con 16 años hirió a ocho niños y a un oficial de policía y asesinó al director y al conserje de una escuela en un tiroteo al azar que se prolongó durante 6 horas y que lo realizó desde una de las ventanas de su casa, que estaba enfrente. Su caso se hizo célebre porque cuando le preguntaron dijo que: “disparé porque no me gustan los lunes. Solo lo hice para animarme el día”.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Una publicación compartida de Código Nuevo (@codigonuevo) el

2. Jon Venables y Robert Thompson

Era 1993, y Jon y Robert, mejores amigos de solo diez años, se fugaron del colegio para pasear por un centro comercial. Ahí se encontraron a James Bulger, de dos años, que les dio la mano y los acompañó a las afueras del lugar. Los dos niños lo llevaron a unas vías del tren y “le arrojaron ladrillos, lo golpearon con una barra de metal y, por si eso fuera poco, le quitaron el pañal y lo torturaron con baterías eléctricas. Al final lo arrojaron al tren”.

3. La muerte de Maddie Clifton

El 3 de Noviembre de 1998, Maddie Clifton, una niña de Florida (Estados Unidos) desapareció. Mientras la policía la buscaba, la madre de Josh Phillips, un vecino de la niña de 14 años, fue a limpiar su habitación. Vio que la cama de agua de su hijo tenía una fuga de algo que creía que era agua. Retiró el colchón y se encontró el cadáver de Maddie escondido. Salió corriendo a denunciarlo a la policía, que lo detuvo y él confesó.

Ambos estaban jugando al beisbol, Maddie lanzó la bola y él la golpeó, con la mala suerte que la bola fue al ojo de la niña de 8 años, que se puso a sangrar. Phillips entró en pánico, la llevó a su  casa y la estranguló con un cable durante 15 minutos. Luego, la golpeó con el bate y la ocultó debajo de su cama, pero Maddie estaba todavía viva, quejándose, así que la apuñaló mortalmente 11 veces, y luego escondió el cadáver.

4. Los asesinatos de Mary y Norma Bell

“Nadie se dio cuenta a tiempo, pero Mary Bell tenía problemas”, se lamenta la tuitera. En 1968, esta menor británica fue enviada a la cárcel por estrangular a un pequeño junto a su amiga Norma Bell, pero la policía las dejó en libertad porque declararon que había sido un accidente.

Pero meses más tarde, quedó claro que no: ambas niñas asesinaron nuevamente a un pequeño de tres años llamado Brian Howe. En este caso, Mary Bell escribió trazó con una navaja su inicial en el estómago del niño, como reclamando la autoría, y además de cortarle sus cabello y genitales. Un estudio psiquiátrico que se hizo a posteriori demostró que Mary era una psicópata de manual y que indujo a Norma a hacerlo, por lo que fue absuelta.