Fui a un talent show y me di cuenta de lo falso que es todo en la tele

Todas las veces en las que te has planteado si estos concursos televisivos musicales eran una farsa o no, ahora pueden ser respondidas y contadas desde dentro

Omar Xerach Rocha jamás se había planteado presentarse a un programa como La Voz. De hecho solamente había visto algunos vídeos de algunas ediciones más internacionales, donde había voces o estilos que congeniaban más con el suyo. "Nunca fui fan de los talent show ni de este tipo de realities. Pero mi madre, que ha fallecido recientemente, con la que yo tenía una relación sumamente estrecha porque me crié prácticamente con ella, siempre había tenido la ilusión de que participara en uno de estos programas. Nunca me atreví pero aquel año lo hice", cuenta este tinerfeño de 29 años.

Su edición fue la cuarta. Y ha querido contarnos de dónde viene su amor por la música y cuáles son los secretos que se esconden tras las bambalinas de grabación, no solo durante el programa sino también en los castings previos y al salir del concurso.

Un comienzo

La influencia musical venía por la parte materna: "Mi madre cantaba, mi primo tocaba timple, había también una parranda familiar que se movía por las diferentes fiestas nacionales de mi ciudad y quizás por esa influencia folklórica que había en mi casa la música me tocó de cerca. Pero realmente fue tarde cuando comencé en la música realmente. Me alejé de la academia, me provocaba ansiedad. Dejé ese mundo atrás y me dediqué de lleno a la música". Así es como él ha conseguido hacer realidad su carrera musical: ha participado en varios festivales, grabado varios discos y otros tantos videoclips. Gran parte de su recorrido lo ha hecho también en bares o en pubs y en estos espacios pequeños, un lugar donde se siente más cómodo.

Fue en el año 2016 cuando entró en La Voz. El programa se puso en contacto con él. Esta es una de las formas que tiene este concurso de contar con participación (también están aquellos concursantes que se presentan directamente). "Ese año buscaban un perfil más construido, que tuviera algo de recorrido o personas que fueran compositores. En mi edición hubo muchísima gente con mucho talento y que ya tenía cierto recorrido", explica el joven y añade: "Fui  a un casting en Las Palmas de Gran Canaria y los siguientes los hice en Madrid".

"El primer casting que hice tenía que entrar y cantar frente a un jurado más concreto. Eso se graba pero jamás se emite. Después haces un casting de piano que es con un músico profesional que te arregla una canción a tu gusto. Digamos que son unos tres o cuatros castings antes de la conocida audición a ciegas. En el argot del programa lo ponen como audición pero tú ya sabes que estás 'dentro' o que al menos saldrás por la tele. En ese momento ya has firmado incluso contratos", detalla Omar.

La mentira, lo negativo

Omar junto a Alejandro Sanz y José Mercé

Ya se sabe de antemano que no todo es un camino de rosas y que al ser un producto televisivo habrá cosas que tendrán que 'arreglarse' o 'maquillarse' para conseguir cierta respuesta del público. "Una de las peores cosas del programa creo que es la falta de conexión con la realidad que existe. Se falsean muchísimas cosas, se intentan crear situaciones forzadas con ciertos participantes, como si cada uno tuviera que cumplir un rol. Sí que se basan en tu vida real pero se magnifica, se exagera. A mí me vendían como el músico de jazz, cuando en realidad no he estado muy vinculado a este género. También intentaban que hubiera como romances entre ciertos participantes o magnificaban la forma de ser de otros compañeros para que se generara una polémica en el grupo", explica el artista. La productora de La Voz, Boomerang TV, no ha hecho comentarios sobre estas declaraciones.

A lo largo de su paso por el programa pudo ver y conocer desde dentro, casi por puntos, qué situaciones están preparadas pero que a los ojos del espectador parecen naturales:

1. "He vivido instantes en los que se veía que a algunos participantes les decían que van a llegar lejos incluso antes de que se grabe el programa. A mí mismo me dijeron que iba a pasar la audición a ciegas justo antes de entrar al escenario a grabar". 

Omar en el medio de la imagen junto a otros concursantes

2. "El contacto con los coachs famosos (hay partes en las que 'ensayas' con ellos) es casi nulo. No los ves como parece". 

3. "Se falsea la parte de los nervios: te dicen que te tienes que poner nervioso porque se grabará el previo de entrar al escenario. Un clip que, por cierto, se graba incluso un día antes de entrar al escenario de verdad". 

4. "Se falsean también los audios para que a algunos se les escuche por la televisión un poco más alto o más bajo".

5. "Se juega con el falso directo muchísimo. Parece que sucede de una manera y no es así". 

Aunque quizás uno de los peores resultados es que se genera un estereotipo de la persona sin que ella lo busque. Te construyen. Estos programas hacen que mucha gente se haga muy famosa y otra gente no tanto. "Algo que no me parece que esté bien es que tampoco te dan herramientas para lidiar con lo que sucede cuando sales del programa, ni siquiera se da un asesoramiento con respecto a crear vínculos o contactos. Esto, quieras o no, afecta a según qué personas. Había gente que se tomaba muy en serio la competición, todo lo que es ganar. Y luego, cuando no veían los resultados que se esperaban, todo era muy negativo. Creo que la actitud que hay que tener es no tomárselo excesivamente en serio", cuenta Omar.

Lo que sí

Es importante, también, destacar lo positivo. Y todo lo tiene. "En mi caso tuve suerte porque pude conocer a Manuel Carrasco, que es una de las mejores personas que existen dentro de la música española. Él intentó realmente tener contacto con los participantes de su grupo, a muchos nos invitó a tocar junto a él en sus conciertos. Yo pude acompañarlo en algunas fechas de su gira. Y no fue lo único bueno. Tengo un muy buen recuerdo de la energía que se crea en un contexto televisivo, te sube la adrenalina, están los focos, las camáras, el pedazo de sonido... Todo se transforma para que te luzcas, tienes todas las herramientas para brillar. Por la parte humana hay un trabajo en equipo brutal: productores, guionistas, técnicos, regidores... Ellos son los que hacen que todo salga hacia adelante".

Más allá de lo falso o lo verdadero que sea el contenido del programa, lo feo son algunas situaciones que hacen pasar a los concursantes, el daño emocional que se genera porque hay muchas personas que piensan que van a triunfar y al final no se les da ninguna herramienta para que avancen.  Como explica Omar se trata de programas que, bajo su punto de vista, no dignifican la música. "No puedes elegir. Todo está guionizado. Aún así no me arrepiento, conocí a gente maravillosa. Sobre todo la gente que está ahí día a día, las personas que no se ven". Hay algunas verdades que está bien conocer para, al menos, no generar unas expectativas extremadamente altas. Se trata de ir y disfrutar y no confiar que toda la evolución de una carrera musical dependerá de esa participación en este tipo de programas.