Así fue la surrealista huida de Japón del multimillonario presidente de Nissan

El presidente del consejo directivo de la multinacional japonesa Nissan, Carlos Ghosn, huyó metido en una maleta gracias a la ayuda de dos ciudadanos norteamericanos

Nuestro protagonista se llama Carlos Ghosn y fue, durante muchos años, presidente del consejo directivo de Nissan. Aunque en la actualidad la marca japonesa ocupa la sexta posición mundial entre los fabricantes de coches, cuando Ghosn llegó estaba en una situación bastante peliaguda. Esta es la razón por la que muchas personas, y especialmente muchxs japonesxs, consideraban al magnate brasileño como un gran obrador de milagros. Hasta que la propia Nissan descubrió que había estado notificando menos ingresos de los reales y quedándose con pasta ajena. Estaba condenado. Pero ha conseguido fugarse al Líbano. En una maleta.

Todo gracias a dos estadounidenses. En concreto, como cuentan desde la BBC, un ex veterano de las fuerzas especiales estadounidenses llamado Michael Taylor, de 60 años, y su hijo Peter Taylor, de 20 años. Ambos se encargaron de esconder a Ghosn en una maleta, de montarlo en un jet privado y de trasladarlo hasta Líbano, un país que carece de acuerdos de extradición con Japón. Así, mientras en el país nipón estaría esperando ahora mismo un juicio por fraude fiscal, gracias a estos dos estrategas se encuentra en su casa de la infancia en el país de Oriente Medio. Completamente libre. Pero no creas que lo hicieron por amor al arte.

Lo hicieron a cambio de 1,3 millones de dólares. Probablemente una cifra insignificante para Ghosn, que tendrá la posibilidad ahora de vivir como un rey a costa del dinero que robó. No así quienes le ayudaron. Las autoridades estadounidenses, a través de varios fiscales, han descubierto el pastel y han extraditado hasta Japón a Michael Taylor y Peter Taylor para acusarles de un complot con un fugitivo internacional. Con esos cargos podrían enfrentarse hasta a tres años de prisión. Y, aunque podríamos pensar que deberían estar defendiéndose y negando los hechos, la realidad es que no. Lo han confirmado absolutamente todo.

Como dicen desde la BBC, "Taylor y su hijo respondieron 'no' cuando un juez les preguntó si había un error en los cargos presentados por la oficina del fiscal de Tokio". Todo era cierto. El dinero. El jet. Y la maleta con la que burlaron a la seguridad del aeropuerto. Una historia que parece sacada de una película de Hollywood tipo Ocean's Eight, pero que es tan cierta como la vida misma. Una frase de los fiscales estadounidenses del caso la define muy bien: "Uno de los actos de fuga más descarados y mejor orquestados de la historia reciente". Y uno que conduce a un nuevo acto de impunidad de un poderoso. Algunas cosas no sorprenden.