Rosalía ya no necesita la Marca España para conquistar el mundo

Moda, estilismo, personalidad y seguridad. Un año después de ‘Malamente’, Rosalía estrena ‘Aute Cuture’ y confirma que quiere conquistar el planeta entero

Un mes de gira sin apenas descanso que incluye una parada en el impresionante festival Coachella y, dentro de un día, en el barcelonés Primavera Sound, podrían ser unas pinceladas de lo que es el tour de Rosalía. Y es que, realmente, el viaje de la artista es mucho más. Hace nada se cumplía un año (sí, un año ya) desde que Rosalía estrenó Malamente y dejó al mundo en pausa. El misterio se encendió y, con la progresiva salida de cada uno de sus temas y videoclips, la cantante consiguió convertirse en una estrella. Consiguió diseñar algo desde cero, elevarlo como pieza única y original y recuperar la esencia de lo que significó en algún momento un CD, recuperó la historia: un mismo hilo conductor. Rosalía es ahora buen gusto, mezcla, elegancia, detalle, rigor y autenticidad.

La seguridad en sí misma y la confianza ya están, también, en su mirada. Mi trabajo me permitió, hace dos años, entrevistarla por la publicación de Los Ángeles. Nos encontramos en un hotel de la Avenida Diagonal de Barcelona, en aquel momento —me atrevo a decir— no sospechábamos esta fama ni este reconocimiento internacional. Dulzura y educación estaban en cada una de sus palabras y sus formas. Se reía con timidez y contestaba con pocas palabras. Hoy en día pienso: detrás de aquel reparo había una bestia musical en construcción. Y no lo digo yo, lo dicen los números y su potente aterrizaje en EE.UU. Así se muestra, además, en su último videoclip Aute Cuture, sellado con una marca visual más global, separada de la línea made in spain que veíamos en Malamente.

No faltan las pocas pero aparecidas comparaciones entre este videoclip y cualquier otro de Beyoncé. Rosalía se va a acercando a ser una marca propia hasta ese nivel y, sin duda alguna, el equipo que está detrás sabe qué evolución debe acompañar a la artista. Manicura inédita, equilibrio entre lo quinqui y lo gitano, pinceladas cowboy con tintes Tarantino, oro de barrio colgando sobre el animal print y tipografía de tuneo, entre otras imágenes clave de su último discurso en forma de música. Y en la letra, su firma, su crecimiento: “Que el de arriba nos ha señalado”, “Uñas de Dvine ya me las han copiado”, “Sonando en las peñas y en los Hamptons, sangría y Valentino, en el Palace y en el chino”… Rosalía ha llenado esos contrastes, la música ha podido unir lo que siempre ha estado (y sigue) separado.

El tema ya supera las tres millones de visualizaciones y permanece inquebrantable en el número uno de tendencias desde que salió, hace menos de 24 horas. El videoclip, dirigido por Bradley y Pablo a partir de una idea de Rosalía y Pili, cuenta la historia de una "pandilla de belleza mística". La pandilla vestida de látex llega a la ciudad para renovar a todo el mundo, con su lideresa a la cabeza, preparada para demostrar lo que es el glamour luciendo, como decíamos, unas impresionantes uñas decoradas con joyas que, por cierto, no le impiden dar palmas