Gracias a Rosalía, que en cada espectáculo da una clase de vida

Rosalía es uno de los referentes que más nos aporta a nivel inspiracional, que nos enseña cosas y nos dice los porqués de que se nos caigan las lágrimas

Suenan unas palmas de flamenco encima de un instrumento que parece un sintetizador, un aura mística te envuelve y te transporta, una voz dulce empieza a cantar con fuerza, pero con calma. De repente “¡uh!”, se oyen voces de fondo entre los versos que te sorprenden a la vez que encajan en un tempo que todavía no acabas de entender, pero estás sintiendo. Antes de darte cuenta, ya la estás cantando por dentro. Es Rosalía.

Por qué Rosalía y no otra

Todo empieza en un álbum que hace, junto con Raül Fernández Refree, en homenaje al flamenco. Ella es una cantaora, y qué más da qué música es de quién, se trata de hacer arte con talento y eso no entiende de “apropiaciones culturales”. Hay que destacar que en Los Ángeles ya apuntaba maneras, no es un flamenco clásico, es un flamenco contemporáneo que te llega de dentro hacia dentro, es difícil de quedarte con una sola canción, es una obra en sí misma. Además, el leitmotiv principal de disco es la muerte y, aunque no sea tan explícito como en su nuevo trabajo El mal querer (que va sobre el mal querer), se sobreentiende cuál es el camino por donde quiere que vayamos.

Ahora, Rosalía ha deconstruído el género que la vio nacer para alzarse mucho más alto, y romper con la monotonía musical contemporánea, una escena en la que las canciones que triunfan se dividen en tres grupos, reguetón refrito de importación con las mismas frases de siempre, Auto-tune y canciones de Álvaro Soler. Alguien tenía que decirlo. Si alguna persona se pregunta todavía “¿por qué triunfó Rosalía?”, la respuesta podría ser: por ofrecernos algo fresco con talento. Parece fácil, pero va más allá de juntar el flamenco con el pop y el trap.

Se trata de unir referentes del pop, el underground, del indie y del flamenco (y quizás alguno más) entre los que se encuentran James Blake, Bon Iver, Justin Timberlake, El Cigala y quizás Beyoncé, y meterle horas de estudio con Pablo Díaz-Rexia, su actual productor, para sacar un sonido único que transmite el poder que tiene una mujer sensible. Y además, son temazos.

Un disco, un concepto, una era

Cada disco habla de un concepto, tiene un hilo conductor. Si el anterior hablaba de la muerte, este parece contar la historia del un amor chungo que parece terminar con moraleja. De cada disco te llevas algo que te nutre por dentro, puede ser una frase, un arma, una fuerza o un sentimiento, como por ejemplo podría ser el hecho de reconocerte a ti mismx en una de las escenas que propone, y darte la oportunidad de cambiarla, como si fuera un reflejo en el que puedes verte con perspectiva.

El disco empieza con su single más top: Malamente. No es casualidad que Antón Álvarez a.k.a. C. Tangana aparezca en las voces de fondo con sus míticos “eso es”, mezclándose con los “Así sí” de la cantaora. Pero ahí no queda la cosa, todo el disco se mueve por un hilo conductor delicado y precioso que conecta con realidades que todos hemos vivido o sentido alguna vez en nuestras carnes. “Me da miedo cuando sales / Sonriendo pa la calle” representa ese piropo tóxico que parece que cala hondo la melancolía de los celos.

El amor posesivo de toda la vida. Aún así la profundidad de sus letras va mucho más allá del significado personal que pueda haberle pensado para ella, lo que la hace una letrista brutal. Parece que con esto, la artista marca una etapa para sí misma, como si después de aprenderlo ella nos quisiera ofrecer su saber en forma música sin dejar atrás todo lo demás.

Más allá del talento

Rosalía es cantaora, pero también es bailarina, productora y hasta actriz (saldrá en la próxima película de Pedro Almodóvar). Rosalía nos representa a todos aquellos que somos todo a la vez, los que hacemos mil cosas, a esta generación que ya puede ser arquitecto, youtuber, presentador de televisión o filósofo. No se queda solo con cantar bien, porque hoy en día cualquiera puede cantar bien ensayando la voz durante un par de años y desarrollando un oído musical o directamente con Auto-tune.

Ella deja su talento en segundo plano y ofrece una puesta en escena espectacular digna de un show de Broadway, pero en España. Pocos saben lo difícil que es cantar mientras bailas una coreografía con ocho bailarinas profesionales detrás y transmitir todo el poder femenino que transmite. Si ya te cuesta mandar un audio mientras subes las escaleras, imagínate hacer una coreo mientras intentas afinar el "aunque no esté boniiita" de Malamente. No, sorry.

Que todo quede (más o menos) en casa

Está de moda hablar del Km 0, pero es un puntazo que todo quede en casa y se promueva el producto local. Siempre nos quejamos, de que cuando la cosa se pone grande, el producto se va para América, como Pau Gasol. Aquí hay talento suficiente como para hacer cosas brutales. Ella produce todo con Pablo Díaz-Rexia, alias ‘El Guincho’, un músico canario viviendo en Barcelona, la productora CANADA fundada en 2008 en Barcelona también y el fotógrafo conceptual Flipcústic, que explica todos los significados de las portadas de cada single en su perfil de instagram. Además, su hermana es su estilista.

A parte, si echamos un ojo a su tracklist, vemos artistas locales como l’Orfeó Català y Joan Albert Amargós, Rossy de Palma o Las Negris. Es importante para revalorizar el arte español y que la escena artística local reciba el reconocimiento que se merece, que todos trabajemos en sinergia y en vez de restarnos unos a otros, sumemos.

En definitiva, Rosalía es uno de los referentes que más nos aporta a nivel inspiracional, que nos enseña cosas, nos dice los porqués de que se nos caigan las lágrimas y mientras nos consuela nos da las herramientas necesarias para entendernos y combatir nuestros propios miedos. Es la figura de esa persona sabia que en vez de regodearse en su poder y su fama como hacen otros artistas, comparte ese conocimiento con nosotros de forma que podamos aprenderlo y hacerlo nuestro para siempre (o cuando tengamos conexión a Spotify). Gracias por tanto, Rosalía y gracias a todo el equipo que tiene detrás, que hacen de un espectáculo, una clase de vida.