Fue rechazada en 280 trabajos pero consiguió recuperar su autoestima

"No puedo contar la cantidad de veces que lloré hasta quedarme dormida. Me di cuenta de cómo decae la salud mental durante la búsqueda de empleo"

Como tantísimxs otrxs, Hannah Webb, una británica de 23 años, perdió el empleo durante el confinamiento. Era una noticia devastadora: no solo porque no tenía forma de pagar sus gastos, sino porque sabía que sería muy difícil reincorporarse en el mercado en plena crisis económica global. “Casi todos los días me despertaba con un correo electrónico de rechazo. Fue devastador”, recuerda en la BBC.

A cada rechazo, su autoestima se volvía frágil. Le parecía muy irónico que ella, formada para trabajar en RRHH y el área de asesoramiento profesional, no encontrase oportunidades para sí misma: “estaba cuestionando mi capacidad para ayudar a las personas a trabajar cuando yo estaba batallando por encontrar trabajo”. Pero recuerda que, a pesar de todo, tenía una actitud positiva: “sabía que los tiempos difíciles terminarían y que encontraría trabajo”, así que decidió optar por “ampliar la búsqueda, postulando a todo, a cualquier cosa”.

Lo importante durante este bache era trabajar, aunque no fuera “de lo suyo”, pero ni aun así encontraba nada. Se dio cuenta de lo profunda que era la crisis que se venía con el covid, y eso la había derrumbado. “Tengo dos hijos que mantener, no puedo contar la cantidad de veces que lloré hasta quedarme dormida preocupándome por cómo haría la compra de alimentos la próxima semana”, recuerda.

En total, envió 280 solicitudes hasta que alguien la llamó. 280 rechazos que, cuando la contrataron para trabajar de asesora profesional (“tuve suerte, no tuve que renunciar a mi carrera”), los usó para ayudar a lxs demás: “me dio experiencia práctica de cómo decae la salud mental durante la búsqueda de empleo, de cómo dudas de ti misma”, señala. Por eso, ahora, lo primero que aconseja, es amabilidad con unx mismx. Que, aunque te invada el síndrome del impostor, te recuerdes constantemente tus cualidades y qué se te da bien. “Si dudas de tus habilidades, lo detectarán en la entrevista. Pensarán que mientes. Normalmente tenemos las habilidades que piden, simplemente tienes que explicarlo con seguridad y autoconfianza”.

Por supuesto, no es fácil mostrarse siempre positivx y creyendo en ti. Como Webb reconoce, “hay pocas cosas más duras sentirse constantemente rechazado”. Pero no hay mucha más opción: la situación está mal, eso es innegable, si además nos derrumbamos y no nos vendemos bien ante las pocas oportunidades que se nos presenten, seguiremos cayendo en el ciclo de fracaso, tristeza e inseguridades.

Webb ha querido contar su caso para dar visibilidad a todxs aquellxs que están en su misma situación y no lo comparten por miedo. No es la única: “etiquetamos el fracaso como una vergüenza, algo que debemos cargar silenciosamente… La vida no solo está hecha de historias de éxito, sino que la mayor parte del tiempo las personas fracasan y luego retoman el camino”, explica Adriano Destro, un analista digital de 25 años que también se ha encontrado con el rechazo laboral durante la pandemia.

Lo único bueno de que tantas personas estén en esta misma situación es, como argumenta a la BBC G. Richard Shell, profesor de estudios legales y en la Universidad de Pensilvania (EE. UU.), que se está compartiendo la carga psicológica de sentirse fracasado. Es como una especie de abrazo colectivo entre personas que no se conocen pero sufren igual. “Si este respaldo no existe, esos episodios tienden a ser alienantes, aislantes y deprimentes, porque se piensan que la culpa del fracaso es suya”.

A finales de año, la tasa de paro podría ser del 19,2%, y las ofertas laborales ya han caído en un 40%, según informa La Vanguardia. Así que no, no estás solx en esta situación. No te aísles, compártelo y, aunque sea una situación dura, intenta encontrar confort en los demás, para no perder la confianza en ti mismx, lo único que está en tu mano para ayudarte a salir de esta situación.