Por qué todos los putos mosquitos del universo te pican a ti

En España existen 61 especies de mosquito pero solamente las hembras de tres de ellas se alimentan de tu sangre

Estás en la cama empapado en sudor, no paras de dar vueltas sin poder pegar ojo y, de repente, escuchas su zumbido. Es el típico mosquito que te ronda con el único objetivo de chuparte la sangre y joder tus posibilidades de descanso. Al cabo de un rato, un intenso picor te recorre la pierna pero tu pareja sigue ahí: durmiendo a pierna suelta, sin enterarse de nada y sin una sola picadura aunque esté durmiendo completamente en pelotas. 

Pero, ¿por qué hay gente que parece inmune a las picaduras de mosquito? Y peor aún: ¿por qué todos los mosquitos del santo mundo te tienen que picar a ti? Para sacar algo en claro sin caer en las decenas de leyendas urbanas que circulan por internet hemos querido consultar a todo un experto en entomología —la ciencia que estudia los insectos y, por tanto, los mosquitos— por qué les pareces delicioso a los bichos alados más molestos que existen.

“Es una combinación de temperatura y olores de la piel (sudor), emisión de dióxido de carbono de la respiración, y también detección visual. Lo cierto es que hay personas que emiten más que otras los olores que son apetecibles para los mosquitos, pero hay mucho por investigar aún”, explica Roger Eritja, entomólogo del proyecto de ciencia ciudadana Mosquito Alert y co-director del Mosquito Control Service, que, de entrada, se carga de un plumazo uno de los mayores topicazos sobre el tema: “El grupo sanguíneo no afecta, ni tener la sangre ‘dulce’”.

Otro asunto importante y que la mayoría desconoce es que muchas de las personas que afirman orgullosas ‘a mí nunca me pican los mosquitos’, son en realidad menos sensibles a sus picaduras. “Muchas personas creen que no son picadas y no es realmente así. Dado que la forma de saber que nos han picado es la aparición de la irritación, aquéllos que la sufran en baja intensidad creerán que no han sido picados. Aquí tiene su sentido la expresión ‘parecen inmunes’, porque en realidad pueden no serlo”, afirma Erija.

La trilogía de los vampiros

Dicho esto, el biólogo matiza que “en España existen 61 especies de mosquitos” y que “todas ellas tienen costumbres diferentes, usan diferentes aguas para criar las larvas y pican en diferentes momentos del día a diferentes clases de víctimas”. Sin embargo, los seres humanos somos relativamente afortunados porque de todos estos tipos de mosquito las especies que suelen picarnos y que están más presentes a nuestro alrededor son solo tres. Y de estas solo nos molestarán el 50%, ya que solo pican las hembras. 

“En España suelen picar a los humanos el mosquito común Culex pipiens, que es nocturno; el mosquito de los humedales Aedes caspius, que es diurno y propio de zonas naturales; y el mosquito tigre, Aedes albopictus, que es diurno pero fuertemente urbano ya que para criar sus larvas utiliza el agua contenida en pequeños recipientes en las casas”, resume el entomólogo dejando claro que lo más probable es que la especie que te zumba en los oídos por la noche sea el mosquito común.

Picaduras molestas pero (casi) inócuas

Una ventaja de esto respecto a países de otras latitudes es que, en principio, no tenemos por qué preocuparnos demasiado si tenemos la mala suerte de llevarnos unas cuantas picaduras durante la noche. No obstante, aunque el riesgo sea limitadísimo tampoco estamos 100% seguros durante el día: “La presencia del mosquito tigre desde 2004 introdujo el riesgo de algún brote local a partir de la llegada de viajeros infectados de enfermedades como dengue, Zika o chikunguña si en sus domicilios existen mosquitos tigre a su llegada, pican esa persona y sobreviven el tiempo necesario como para picar a una segunda persona”.

Al final, más que preocuparnos de si realmente somos atractivos para los mosquitos o de los que no nos enteramos cuando nos pican, lo importante en este caso es saber protegerse para evitar las molestias. “Los spray funcionan en interiores, así como los aparatos enchufables con insecticidas de liberación lenta. Las pulseras y los parches sobre la ropa o las extremidades no ofrecen ninguna protección seria, más allá en el mejor de los casos de la zona inmediata donde se encuentran. Los ahuyentadores por ultrasonidos no son eficaces en absoluto”, sentencia Eritja que apuesta directamente por los repelentes como mejor opción.

Por último, y antes de blindar nuestra casa con químicos, el biólogo insiste en la prevención como mejor arma contra los mosquitos. “En general, la lucha contra los mosquitos en nuestras casas pasa más por una actitud preventiva gestionando el agua —vaciando los recipientes que acumulen agua más de 5 o 6 días para evitar la proliferación del molesto mosquito tigre— , que por comprar soluciones pretendidamente milagrosas contra unos mosquitos que ya han nacido del agua y para los cuales no hay remedio una vez han aparecido”, concluye Eritja. 

Así que ya sabes, antes de creerte inmune a los mosquitos o su víctima predilecta, lo mejor es analizar qué estamos haciendo bien o mal para evitar que nos vampiricen.