Probé la red social This Crush para ver si mis contactos de Facebook me acosaban

"Me gustas", "Eres una guarra", "¿Quieres ser mi novio?"... Son mensajes que perfectamente podrían haber aparecido en ese típico pupitre verde que todos teníamos en el instituto, escritos por algún compañero anónimo de clase con ganas de reírse un rato o de hacer daño. Pero hoy en día este tipo de cosas se publican en la red social de moda entre los adolescentes que se llama This Crush y que, tanto los padres como los medios de comunicación acusan de ser la plataforma perfecta para el ciberbullying. Algo en lo que España encabeza la lista de países europeos, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). Así que, después de ver unos cuantos de estos perfiles y otros tantos artículos alarmistas, decidí probarlo y ver si conseguía que mis contactos de Facebook —treintañeros como yo— entraran al trapo y me decían anónimamente todo aquello que les gustaría escupirme a la cara.

En realidad This Crush tampoco es nada nuevo bajo el sol ya que se parece bastante a Ask.fm, una red con 52 millones de usuarios que incitaba sus usuarios a hacerse preguntas anónimas y a responderlas. Sin embargo, el propósito esta vez es que tú le puedas escribir a tu crush, es decir 'la persona que te gusta', en un perfil con un diseño bastante cutre. La inscripción es muy sencilla, hay que poner un correo electrónico, usuario, contraseña y elegir entre una paleta de colores fosforescentes. Escogí el azul y a partir de ahí ya tenía mi muro en blanco listo para que mis contactos y las personas que me siguen, a quienes avisé a través de un post de Facebook, lo llenaran de comentarios.

Resulta que esta red social se lanzó a principios de 2016 pero cuando realmente se volvió popular en Españasegún la página SimilarWeb tiene 9 millones de visitas, fue en abril de este año teniendo como principales usuarios a jóvenes entre 12 y 20 años. Es el caso de Sara, de 14 años, con la que pude hablar por mensajes directos de Instagram, que es donde quien tiene cuenta en This Crush y suele compartir su perfil para que sus seguidores le escriban. "Solía recibir mensajes de distintos tipos, desde 'Eres una zorra deja de ir con X' hasta 'te quiero muchísimo'", me comenta Sara que reconoce que hay muchos comentarios negativos.

Misión: contactar con This Crush

Esta es prácticamente toda la información que existe sobre This Crush: la preocupación de medios de comunicación y blogs de padres sobre el ciberacoso al que se exponen los adolescentes a través de ella. Por su parte, la página se cura en salud diciendo en las bases que no se hace responsable de lo que escriba la gente y si un usuario tiene muchas denuncias online, le bloquea el perfil durante un tiempo y le remite a una página que le informa sobre el ciberbullying y a este vídeo.

Más allá de su propia página, This Crush tiene una cuenta de Facebook y otra de Twitter a través de la que hasta hace unos meses iba informando de los problemas técnicos, pero al escribirles un par de veces para pedirles una entrevista y averiguar más sobre quién hay detrás de esta plataforma, no ha habido respuesta y los mensajes ni siquiera han sido leídos. En su hilo se veía que durante un tiempo intentaron defenderse de las acusaciones diciendo que ellos no eran niñeras, pero poco más se han pronunciado al respecto.

Mis primeros haters

A mí tampoco tardó mucho en llegarme el primera crítica: "You are lame, this is lame", me decía mi nuevo hater en inglés refiriéndose, básicamente, a que tanto yo como mi experimento eran una mierda. También descubrí que tenía un admirador: "Hola Cristina, te sigo y te leo religiosamente desde hace muchos años...", aunque extrañamente me molestaba más el negativo de lo que me halagaba el positivo. Pero claro, yo me lo había buscado y me había expuesto a recibirlo.

Ya me decía Sara que "la gente que no quiere oír mierdas (perdón por la palabra) no tiene thiscrush", así que busqué más jóvenes usuarios y conseguí hablar por teléfono con Ada y Daniel, que tienen ambos 17 años y ni se les ha pasado por la cabeza crearse cuenta. "Mucha gente de la que sigo en Instagram la tiene, pero yo no he visto la necesidad de hacérmela", dice Ada y Daniel tampoco le ve la gracia. Otro uso que me cuentan que se le da es que los anónimos ponen preguntas tipo '¿tienes novio?' y el interesado responde por Stories de Instagram, pero a Ada no le apetece ir contando su vida a todo el mundo.

A estas alturas yo tampoco acabo de verle el interés. Llevo un par de semanas mendigándole a mis contactos de Facebook que me escriban algo y solo he conseguido arañar siete comentarios, varios de los cuales he descubierto que los había escrito mi hermana pequeña para poder reírse cuando yo le contara que tenía un admirador secreto. Lo que sí he descubierto es lo expuestos que están los adolescentes al acoso en internet, que probablemente no es más que una pantalla del que ya sufren en clase.

Según un estudio de la Fundación ANAR (de ayuda a niños y adolescentes) el ciberbullying representa el 36,5% de los casos de acoso escolar y el 70% de las víctimas son chicas. Aunque sea una lacra entre los más jóvenes algunos, como Sara, intentan relativizarlo diciéndose a sí misma: "Espabila, Sara, no te pueden afectar las críticas de alguien que ni siquiera sabes quién es".