Así es la personalidad de David Guapo detrás de las cámaras

Hay cómicos que se bajan del escenario y cambian. David Guapo es David desde el principio, cuando está arriba de uno de ellos, o cuando está abajo. Ya entra por la puerta del edificio sonriendo y no suelta la coña de la boca en ningún momento de las dos horas que ha pasado con nosotros. Viene a Código Nuevo, entre otras cosas, porque después de su mediático paso por el programa Tu cara me suena, y de estrenar la película Señor dame paciencia, vuelve a los teatros con su espectáculo #quenonosfrunjanlafiesta2. Solo que esta vez cambia de teatro y se va al Borrás, que el anterior se le había quedado pequeño.

Bajamos las escaleras que nos llevan al estudio de grabación, junto a su representante Romina, para grabar la primera parte de la entrevista. Le hacemos meterse el micro por debajo de la camiseta y le decimos que tenemos que esperar cinco minutos hasta que llegue el compañero Joan con una tarjeta de memoria."¿Cinco minutos aquí sentado?", pregunta David de broma, y en cuanto llega Joan le engancha, como hace con el público en sus espectáculos, y no para con las coñas sobre su posible despido por tardar con la tarjeta a lo largo de toda la entrevista. Esas son las escenas que han quedado fuera del vídeo editado al igual que las risas de Patrick Urbano —quien hacía las preguntas— y de todos los demás que estábamos allí presentes.

"¿Por qué no te has traído la guitarra?", le pregunta Natalye, una compañera que ha ido a algunos de sus espectáculos y que sabe que uno de sus grandes amores es la música. La estudió, toca varios instrumentos y hasta se mudó a Estados Unidos para tocar con los mejores del blues. De hecho nos ha contado que uno de los trabajos más duros de su vida lo tuvo allí cuando le tocó trabajar de paleta durante un tiempo. Luego resulta que se volvió a Europa con la intención de seguir con la música, y los chistes empezó a hacerlos entre canción y canción para que la gente le hiciera caso en los bares. Al final la charleta fue sustituyendo a la música hasta que Berto Romero le vio un día por el 2008 y se lo llevó un verano a la tele mientras Buenafuente estaba de vacaciones.

A partir de ahí empezó a aparecer en la tele, a hacer monólogos en El Club de la Comedia y a viralizar por internet sus bromas más conocidas. Salía hablando del porqué de su nombre artístico, que podría parecer presuntuoso, pero en realidad a él 'David' se lo puso su madre para evitar que su padre le pusiera nombre de elfo como 'Éldelbar'. O introdujo en nuestro vocabulario esa mítica palabra 'frungir' que se inventó para hablar de follar o de joder en sus espectáculos sin que el público se echara las manos a la cabeza.

Pero tanta televisión, tanta repercusión en los medios no parece que se le haya subido a la cabeza, ni siquiera su más reciente paso por el programa Tu cara me suena, que ha hecho que la prensa rosa se empeñe en relacionarle con Chenoa. En ningún momento de la entrevista, que más que una entrevista parece una reunión de colegas, faltan las risas y el buen rollo. Lo bueno del humor es que actúa como una onda expansiva, con razón le entendemos cuando dice que la gente que va a sus espectáculos 'frunge' después. No con él, sino entre ellos. Que son cosas distintas.

Después de la primera ronda subimos a la 5ª planta, donde está la redacción de Código Nuevo, y donde le esperaban todavía más preguntas. Esta vez es el turno de Helena Sardá y de los seguidores del Facebook e Instagram Live donde ha seguido con el mismo cachondeo, como se puede ver en los 30 minutazos de vídeo.

"¿De dónde sacas la inspiración cómica?", "A ver si dejas de estirarte la camiseta", "¿Puedes sentarte bien? o si 'frungir', que por cierto quiere incluir en la RAE, se escribe con G o con J, han sido algunas de las preguntas durante nuestro Facebook Live con unas respuestas que no han tenido desperdicio.

Somos más de doce en nuestra redacción y todos paramos lo que estamos haciendo para observar la facilidad con la que se mete al público en el bolsillo. Que ahora somos pocos pero  cuando lo hace encima de un escenario con más de 1000 personas delante, la cosa cambia. La conclusión es que David es igual de 'guapo' delante que detrás de las cámaras. Nos quedamos con la duda de si en su casa, con el pijama y  la leche con galletas, cuando no está por ahí promocionando su nuevo espectáculo ni tocando alguna canción de Johny Cash encima de un escenario antes de cualquier actuación, también se hace coñas él consigo mismo delante del espejo. Después de más de 120 minutos con él,  lo tenemos claro: seguramente sí.