Tu olor corporal es la forma más sincera de comunicarte con los demás

El olor corporal es tan importante que existe, además, un trastorno de ansiedad que está relacionado con el miedo a oler mal

Seguramente alguna vez has tenido cerca a alguna persona que desprendía un olor corporal desagradable, como de sudor. O quizás te haya sucedido a ti al salir del gimnasio o después de un trabajo cansado físicamente. Es natural, pero hay quienes pueden desarrollar una fobia que puede llegar a ser tan fuerte que les impide hacer una vida normal. Este síndrome se llama autodisomofobia y, aunque es un temor a oler mal, a veces también se traslada al miedo al aroma corporal de otras personas.

Así que sí, el olor de nuestro cuerpo, en general, afecta a los demás y no somos conscientes de la importancia que tiene en nuestras vidas. Puede ser de forma negativa o positiva y seguramente desconozcas de dónde proviene y cómo se forma en tu cuerpo. Las axilas tienen la mayor densidad de glándulas sudoríparas y las glándulas apocrinas más grandes de todo el cuerpo. Ambas glándulas controlan el olor que produce nuestro cuerpo, útil, por ejemplo, a la hora de elegir parejas, según aseguran en Psychology Today. Por un lado, evita la endogamia y, por otro, evalua de forma natural la salud de la otra persona (el olor del sudor cambia por enfermedades o infecciones).

Lo que comes también se refleja en tu sudor. O sea que sí, si comes bien y de forma saludable, el olfato de otra persona (aunque no sea consciente de ello) lo captará. El olfato de las mujeres, por ejemplo, se decanta por las personas que tienen una dieta rica en huevos, soja, queso, frutas y verduras y, por el contrario, no les gusta el olor de quienes comen mucha carne roja. Los hombres tienen un sentido del olfato peor que las mujeres, así que perciben menos detalles. Las mujeres, de forma natural, harán más juicios sobre el atractivo en relación al olfato. Cuando saludas a alguien, por ejemplo, tu olfato ya está captando el olor corporal de la otra persona y, en tu mente, se forma una opinión que, a veces no sabes de dónde viene. La culpa es del olor.

El aroma corporal incide tanto en nosotrxs y en nuestra mente que, cuando un aroma nos atrae o nos gusta, es posible volver a recordarlo en el futuro. Y no solo recordarlo, también reconocerlo. Pero no será un olor artificial como el de un desodorante o un perfume, es más fácil recordar un olor natural. El desodorante se ocupa de matar las bacterias, cubrir el olor corporal con perfume y disminuir la producción de sudor. Por ello, cuando conectas con alguien o cuando te enamoras y comienzas a compartir momentos en los que no llevas perfume o desodorante, se puede vivir una atracción más íntima. Sí, el olor corporal de los demás también nos afecta en este tipo de impulsos. Ahora, quizás, ya sepas por qué esa persona que te cae tan mal o te atrae locamente.