Gente ordenada te da sus trucos para que dejes de ser un desastre

"No te dejes las cosas para cuando te apetezca hacerlas porque, siendo sinceros, nunca te apetecerá"

Mira tu habitación. Tienes la silla llena de ropa. “Es porque no está sucia para echar a lavarla pero tampoco limpia como para meterla en el armario”, te repites, aunque la verdad es que te da pereza guardarla. ¿Y ese montón de papeles, libros y carpetas que hay sobre tu escritorio? ¿No tienen sitio? Las estanterías llenas de pongos, la cama sin hacer, la mesilla de noche acumulando cremas, botellas y calcetines usados... el suelo tiene montones de ropa y de bolsas que ni Marie Kondo sabría dónde poner.

En definitiva, tu habitación es un desastre. Eres una persona desordenada y no puedes evitar que el orden se rompa en pocas horas tras limpiar tu cuarto. Tus padres ya tiraron la toalla, pero ahora que vives en tus compañeros de piso notas como cada vez que se encuentran algo que has dejado tirado por ahí te miran con mala cara. Necesitas una intervención… y por eso, gente como tú, pidió en Reddit consejos fáciles para que el desorden no se les vaya de mano. Estos son los cinco más útiles.

Reddit

1. “Si te va a ocupar menos de un minuto, hazlo”. Recomienda un usuario. Quizá no sea un gran cambio, pero poco a poco irás haciendo. Echa a lavar los calcetines, dobla la ropa interior y métela en el cajón, guarda la chaqueta, tira los papeles que no uses a la basura. La clave de ser ordenado no es limpiar mucho, sino hacer pocas cositas constantemente.

2. “Está bien empezar y no acabar”. Es decir, la clave es ir haciendo pequeñas tareas. Si te pones a hacer algo que ocupa mucho rato y solo tienes cinco minutos y te ocupa más de lo que pensabas, déjalo a la mitad. Ordenar no es una tarea única, son muchas pequeñitas que tienes ir sacándote de encima. Y si ya tienes algo empezado es más fácil luego retomarlo y seguir.

3. “Escribe. Haz listas de tareas, horarios, objetivos”. Si trasladas al papel tus tareas y vas tachando cada una de ellas sentirás que lo que hagas, por poco que sea, es útil y te aleja de ese caos y desorden.

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4. “Recompénsate por completar tareas”. Por ejemplo, tienes la casa hecha un desastre y tienes que ordenar y limpiarlo todo. Pues cuando acabes el baño, te comes un trozo de chocolate, ves un episodio de una serie o te lees un capítulo de un libro, lo que sea que te guste. Entonces sigues, y cuando acabas otra habitación, un nuevo premio. Esta estrategia va para casos desesperados en los que tienes que ordenar mucho en unas horas y necesitas motivación para soportarlo.  

5. “La clave para no vivir en el desorden es no llegar a desordenarlo. Las cosas debes hacerlas al momento, no cuando te apetezca, porque nunca te apetecerá”. Es decir: ¿Ves algo desordenado? Ordénalo. ¿Está sucio el lavabo? Límpialo ahora. Y no solo sirve para limpiar la casa, sino para ordenar tu vida. ¿Te duele un diente? Llama al dentista. Es cuestión de no vivir con dejadez, permitiendo que lo que empezó como un poco de desorden o una pequeña contrariedad se vaya complicando el extremo y que entonces sí que sea un problema grave que te exija demasiado tiempo solucionarlo.