El enterrador del meme está montando una multinacional de entierros felices

Benjamin Aidoo es el enterrador que inspiró el meme más viral de la cuarentena. Su negocio empezó en 2003 con el objetivo de mandar un mensaje optimista sobre la muerte

Compartido a través de conversaciones de WhatsApp, protagonizando stories o convirtiéndose en Gif o Sticker. Estas son algunas de las maneras por las cuales se ha hecho famoso el baile en el que seis hombres cargan con un ataúd. El meme acompaña, en todas sus versiones, lo que parece un vídeo que va a acabar muy mal. Justo antes de que acabe en desastre, aparecen ellos. De hecho, y debido a la pandemia que estamos viviendo, el propio grupo se ha adueñado de esta  interpretación y lanzan un mensaje muy claro de prevención: “stay home or dance with us” (en español, quédate en casa o baila con nosotros). Ghana está a más de 3.500 kilómetros de distancia de España y nos separan dos husos horarios. Desde casa pudimos hablar con Benjamin Aidoo, el creador del baile y el líder de los famosos enterradores. Sí, los que se han hecho famosos en el mundo entero gracias a un meme. 

Cuando la pantalla se conecta puedo verlo comiendo. A pesar de que parece que hace mucho calor, Benjamin Aidoo lleva enfundado el emblemático traje con el que los enterradores bailan: camisa blanca, pantalón pinzado, corbata, la cinta roja y un gran sombrero que a veces se quita para poder secarse el sudor de la frente. Al principio la conexión no es muy buena y estamos un rato intentando conectar nuestras voces y cámaras para poder empezar a conversar. Cuando por fin tomamos contacto se acomoda en lo que parece ser un patio, al aire libre y, por momentos, rodeado de fans que, con mucho humor, echa de su alrededor para que podamos comenzar con la entrevista.

La filosofía del trabajo

Su móvil suena y las personas siguen rodeándolo. A medida que conversamos me doy cuenta de la magnitud que alcanza su reconocimiento, ahora es alguien famoso en un entorno local cuando antes era más bien anónimo. Ha pasado de ser una persona más, a ser conocido alrededor de todo el planeta. Es más, para conseguir la entrevista no fue sencillo. Cuando me puse en contacto con él, entré en una especie de lista de espera, ya que tenía más de 80 entrevistas pendientes. A partir de ahí el manager se puso en contacto conmigo porque, ante todo, la filosofía que llevan es que no es importante la fama, sino expandir un mensaje de conciencia. Es por ello que quieren conocer quién está detrás de los entrevistadores.

Captura de la entrevista a Benjamin Aidoo

Benjamin Aidoo es el creador y fundador de Nana Otafrija Pallbearing & Waiting Services o lo que es lo mismo el líder del famoso grupo de enterradores de Ghana. El negocio empezó en el año 2003 pero no fue hasta un año después cuando decidió agregar un baile a su forma de celebrar los funerales. La idea nació mientras él estudiaba. Se sentó y estuvo reflexionando sobre la muerte. Bajo su punto de vista no deberíamos llorar la muerte, sino celebrarla. “Todas las personas que conocen a quien ha fallecido saben lo que ha hecho a lo largo de su vida, saben cómo ha sido su recorrido. Hay que celebrar el presente porque es la felicidad la que nos da esperanza en la vida, la tristeza nos hace no ver más allá que el dolor. Es por ello que pienso en animar a las personas con esta iniciativa”, cuenta Aidoo.

"Pienso que es más fácil para las personas cercanas despedirse de la gente a la que quieren de esta manera porque cuando vas a enterrar a una persona, por lo general, la gente no para de llorar y no debe haber tristeza, debe haber una celebración porque la vida ha terminado”, explica el joven de 31 años. Desea que su iniciativa se pueda aplicar en muchas partes del planeta, que exista como opción ante la idea de un funeral: "pienso que se trata de una iniciativa que creo que puede beneficiar al mundo entero y que sería un honor que la gente lo hiciera porque, además, sabes que es una forma de disfrutar y de entretenerte. Cuando nos ves bailar, tú podrás bailar, cuando nos ves sonreír, tú podrás reír. Me encantaría que todos los países adoptaran esta idea, ahora veo cómo reaccionan las personas de todo el mundo y aprecio su cariño, me hace muy feliz”.

La parte más práctica

El crecimiento de sus redes parece que se mueva por minutos. No para de crecer. No obstante, él no está mucho en sus redes, ya que opina que es un universo que, "a veces nos hace bien pero otras veces no, ya que puede hundirnos al mismo tiempo que puede hacernos famosos, es una ola muy cambiante”. Este crecimiento sigue aumentando gracias al mensaje que él ha creado y a que sigue expandiendo su voz en todos lo rincones donde le den un hueco. Fue su manager quien le avisó de cómo el vídeo estaba haciéndose viral, fue él quien le explicó qué había que hacer, qué no hacer y cómo responder o reaccionar a lo que iba sucediendo. Parece que la fórmula de organizarlo ha ido funcionando ya que, como cuenta Aidoo: “ahora quieren que vayamos a muchos lugares, nos llaman para hacer funerales fuera de Ghana. No podemos por la pandemia porque todas las fronteras y las aerolíneas están cerradas”.

Aidoo cuenta con un equipo amplio de bailarines y personas que trabajan a su lado —concretamente 5 mujeres y 95 hombres— pero espera poder expandir su negocio y para ello, cuando se acabe esta cuarentena, tiene pensado moverse a diferentes partes del mundo para entrenar a quienes lo deseen y formar equipos en diferentes puntos. Además no hay ningún tipo de distinción, ya que el grupo de Benjamin Aidoo está formado por personas altas, bajitas, con más peso o con menos peso, cualquiera que se lo proponga, siempre y cuando entrene junto a ellos, puede ser capaz de unirse y de tener un trabajo como este.

Ahora bien, no todo es color de rosa en este negocio. Claro, la peor parte aparece cuando tienen que ir a buscar a la persona, cuando el silencio llena la sala en la que preparan el cuerpo para ponerlo dentro del ataúd. Esto conlleva respeto y es duro ver cómo los familiares se despiden

Otra cosa que lo amarga es que le plagien la idea. "Soy el número uno pero empiezan a aparecer competidores e impostores que copian lo que hacemos. Uno de los vídeos que se hizo viral fue el de un grupo que va vestido con trajes azules, cuando empiezan a bailar el ataúd se cae y la persona fallecida también. Este tipo de personas ponen precios más bajos para que los contraten. Creen que saben lo que hacen porque han ido a YouTube y han visto un vídeo nuestro bailando, pero no saben cómo se hace", explica con determinación Benjamin Aidoo. Y, además, con la misma firmeza nos recuerda que mantengamos la distancia social, que nos pongamos la mascarilla y que estemos a salvo o, sino, acabaremos bailando sobre sus hombros. Cuando todo pase, intentarán revolucionar el espíritu de los entierros en todo el mundo.

CN