Me he pasado la cuarentena encerrado en casa con un fantasma

Un 45% de adultos cree en espíritus y, aunque muchos no han tenido contacto con ellos, creen que era porque no pasaban suficiente tiempo en casa. Con la cuarentena, se han tenido que enfrentar a sus miedos

El pomo de la puerta empezó a sonar fortísimo, como si alguien lo estuviera aporreando. Pero era imposible: Adrián Gómez estaba con su pareja en la cama, y son los únicos que viven en esa casa. Otro día, las ventanas retumbaron, y pensó que era un terremoto leve, bastante frecuentes en California, donde vive. Estas “casualidades misteriosas” continuaron, hasta que escuchó, claramente, pasos en el piso de arriba de su casa, donde no vive nadie.

Gómez, “ingeniero, un hombre de ciencias, así que muy escéptico”, tardó en pensar que todos los ruidos fueran provocados por espíritus. Pero, como explica a The New York Times, ahora lo ve como la única explicación posible. Está conviviendo con un espíritu y ahora, encerrado en casa en plena cuarentena, no tiene dónde huir, aunque se muere de miedo. “He llegado a enroscarme bajo una sábana, como en las pelis, quiero que se acabe ya”, reconoce.  

El matrimonio estadounidense de Will y Janie Cowan vive con un espíritu desde la universidad, al cual llaman Matthew. Se han acostumbrado a sus ruidos “que no son accidentales, sino para llamar nuestra atención”. Pero ahora, con el coronavirus y el cambio de rutinas, el espíritu se ha enfadado y se ha puesto violento. Según ellos, no les deja ducharse con agua caliente: cada vez que la abren, la manilla se gira hacia la fría.

Madison Hill, una estadounidense viviendo en Italia, se fue a dormir y se encontró con una lente de cámara que había perdido en la mudanza. Así empezó una especie de yincana encontrándose objetos que supuestamente había perdido por toda su casa. Llegó a la conclusión que los estaba escondiendo un fantasma y que ahora estaban apareciendo, harto de que se pasase todo el tiempo en casa, sus dominios.

No son los únicos que, ahora que se ven encerrados en casa, han descubierto que vivían con un poltergeist. El diario estadounidense ha entrevistado decenas de ellos, que aseguran que su casa está poseída, algunos con terror, otros más con curiosidad: “gracias a la compañía de mi fantasma me siento menos solo en este encierro”, reconoce un anónimo. Aunque para los escépticos puedan parecen un montón de locos, creer en los fantasmas es algo muy común: un 45% de adultos estadounidenses cree en ellos, según una encuesta que recoge el artículo. Según el ABC, en Reino Unido la cifra sube al 52%, y según 20 Minutos, el 30% de jóvenes españoles cree en fantasmas. Y el número no deja de crecer en 2020.

“Durante el 2019, tenía entre dos y cinco llamadas al mes de casas encantadas que querían una limpieza. En la cuarentena han sido unas diez a la semana”, detalla John E.L. Tenney, que se identifica como “investigador paranormal” y que tenía un programa en Estados Unidos de cazafantasmas: Ghost Stalkers. Según sus conclusiones, pasar más tiempo en casa con la cuarentena está haciendo que más personas piensen que sus hogares están encantados y que están viviendo con inquilinos del Más Allá.

Eso, claro, no quiere decir que sea verdad. Tenney ya había vivido un boom similar. Con la paranoia del cambio de siglo (el “efecto 2000”), muchas personas empezaron a ver aliens y poltergeists. “Tiene que ver con nuestro estado elevado de alarma y ansiedad”, reconoce. “Eventos una explicación normal se convierten por nuestra paranoia en casos paranormales”. Es decir, muchos sonidos que ahora escuchamos y que antes no, no es porque sean nuevos, porque se nos haya aparecido un espíritu, sino porque no nos habíamos dado cuenta. “La casa no hace sonidos nuevos. Es que antes nunca estábamos en ella para darnos cuenta”, concluye.

CN