El creador del ‘like’ te enseña a escapar de las redes sociales

En una entrevista con la BBC, el el extrabajador de Facebook y Google, Justin Rosenstein, explica cómo escapar de la trampa del algoritmo

Quizá una de las personas que más han cambiado el mundo en el que vivimos y, sin embargo, continua siendo un completo desconocido es Justin Rosenstein. Aunque el nombre de este matemático y empresario estadounidense no te suena de nada, su participación en el polémico documental de Netflix, The Social Dilemma, ha desvelado algo que muchos sospechaban pero que ahora van a tener que aceptar sí o sí: estamos siendo manipulados. En una interesante entrevista con la BBC, el extrabajador de Facebook y Google explica el por qué de la invención de algo tan maléfico y trascendental como el botón del “like” de Facebook (posteriormente copiado por otras plataformas como Instagram). 

"Los sistemas que usamos hoy en día están manipulados; responden a los intereses de las compañías involucradas. La idea se basa en que el usuario no es el cliente, sino el producto. Y su permanencia en las redes se vende a los anunciantes”, explica el matemático y programador a la BBC demostrando su preocupación sobre cómo esos intereses pasaban por “polarizar, desinformar y afectar a la vida de los individuos”. No obstante, aunque reconoce lo preocupante del panorama de las redes socialess, Rosenstein se muestra optimista por cómo el aumento de conciencia en torno al papel de las redes sociales podría facilitar que los individuos comiencen a “empoderarse y tomar decisiones” en torno a su papel en estas mismas redes.

"Teniendo conversaciones como la que estoy teniendo contigo ahora sobre cuáles son los daños potenciales de las tecnologías que usamos, cómo estamos siendo manipulados y cómo podemos cambiar nuestro comportamiento, empezamos a cuestionar las cosas. Yo espero que veamos el comienzo de un renacimiento cultural", insiste en la entrevista. Para alcanzar este nuevo horizonte, el arrepentido programador insiste en una serie de medidas “muy básicas” y otras un pelo más complejas que si eres constante y las aplicas en tu día a día te permitirán salir del bucle de adicción y validación en el que nos vemos inmersos sin darnos cuenta. 

1. Nada de notificaciones 

Cuantas menos apps tengas en tu teléfono menores posibilidades de distracción acumularás y reducirás el riesgo de adicción. Para ello es clave que las pocas que dejes funcionando no te atormenten con esas continuas notificaciones que exigen tu atención y te esclavizan constantemente. Recuerda que el truco es que pases el mayor tiempo posible online para que las marcas puedan bombardearte con sus productos.  "Es como si llevara todo el tiempo en el bolsillo una deliciosa galleta de chocolate. Si la comiera, ganaría peso que no quiero. Se trata de alejarte de algo altamente adictivo”, advierte Rosenstein. 

2. Dedícate más tiempo 

Nuestra necesidad de buscar fuera se relaciona directamente con lo que nos está faltando dentro. La clave para no estar siempre en esa búsqueda de estímulo está en encontrarlo en tu mundo interior. “Cuando estamos presentes nos sentimos satisfechos; no necesitamos ningún software ni la necesidad de comprar nada. Por eso el que estemos presentes no les resulta rentable a las redes sociales”, comenta el programador. "Hay algunas cosas que pueden ayudarnos mucho, como la meditación o practicar la atención plena”, añade.

3. El cambio interior no basta

El problema de que las redes sociales lleven años actuando así y a nivel global es que por mucho que tú cambies el resto sigue en esa dinámica y te arrastra a seguirles. Es por ello que Rosenstein insiste en la necesidad de que sean las propias empresas las que cambien el modelo “Incluso aunque estemos muy atentos y nos esforcemos mucho en usar nuestra atención consciente, siempre hay maneras en que la inteligencia artificial puede ser más lista sin que seamos conscientes de ello(…) tenemos que demandar cambios a las empresas tecnológicas. Y no solo eso, sino también reclamar regulaciones a los gobiernos para reducir los daños que causan y haya más transparencia y responsabilidad”, resume. 

Puede que los consejos tampoco sean algo que jamás te hubieras imaginado por ti mismx, sin embargo, resulta muy revelador que sea el inventor del botoncito más adictivo que existe el que te lo diga alto y claro. Si él inventó cómo engancharte tiene bastante sentido que sea él mismo el que te enseñe a desengancharte. El resto ya es cosa tuya. Con suerte, si poco a poco vamos siendo más los que pongamos límite al abuso las empresas tendrán que cambiar y ese cambio cultural del que habla acabará produciéndose.