Por qué no hay chicos gordos en las revistas de moda

El otro día pensé, ¿dónde están todos esos hombres de talla grande en la industria de la moda? Y te teclée para meterme de lleno en la vida de los chicos gordinormales hasta que llegué al genial blog de Notoriusly Dapper de Kelvin Davis. Una web positiva de moda masculina que inspira a los hombres a quererse como son. En él, Kelvin explica que después de un tour de compras que le dejó un amargo sabor de boca, se comprometió consigo mismo y decidió que nunca jamás volvería a sentir inseguridad ni vergüenza por su tamaño. 

Parece que todo el activismo que gira alrededor de la igualdad en las pasarelas de moda se ha centrado únicamente en la figura de la mujer. Bien, vale, hemos dado un paso al frente, nos hemos relevado y hemos unido a todas las mujeres para derrumbar los cánones estéticos con ideales rígidos en los que solo si eres delgada te conviertes en una mujer guapa digna de los grandes diseñadores.

Sin embargo, sí que es cierto que en todo este fluir hacia adelante del empoderamiento femenino, el positivismo que se respira acerca de la igualdad del cuerpo, empieza y termina únicamente en las mujeres. Piénsalo. Hemos visto la conquista de Ahsley Graham, Justin Legault o  incluso esa nueva inclusión de mujeres con muchas curvas que tan de moda puso Kim Kardashian.

Pero, la pregunta es: ¿hemos visto a algún gordito con barriga cervecera luciendo los trajes de Valentino? Y la respuesta es: NO.

Mientras que los diseñadores de ropa de mujer se han puesto las pilas para representar la diversidad del cuerpo, el fenómeno de los chicos plus size (o chicos de tallita más grande) se enfrenta poco o nada a los hombres flacos con cuerpos bien curtidos que se pasean por las grandes pasarelas. Ahí, en lugar de avanzar hacia la tendencia de 'chicos normales',  lo que se lleva es el conocido ideal estético del 'rock star delgado' inspirado en famosos como Bob Dylan, David Bowie o Mick Jagger. Divos ultradelgados y altísimos que son fuente de inspiración para los jóvenes.

Fijémonos en los grandes diseñadores. Prada o Yves Sant Laurent. Aunque hay una declaración moderna que parece que acoge a todos los cuerpos, solo las mujeres son las que han empezado a discutir y manifestarse en contra de las normas. Los hombres, en cambio, o no lo hacen o su revolución se cuece demasiado en silencio.

Ahora, pensaréis: pero está todo eso que hemos oído de los fofisanos, ¿no? Esos papás con cuerpos fofitos que se pasen por las playas sin importar la grasa de sus abdominales y que son felices y están contentos con su cuerpo. Pues sí, el término ha ganado fuerza y los medios de comunicación, es verdad,  han empezado a hacerse eco. La tendencia de los Dadboys reconoce que la masculinidad no tiene que ser perfecta ni tampoco por qué tener unos anhelados marcados bíceps. Porque simplemente, para tener éxito, no les hacen falta. Aún así, en términos genéricos, ¿se está reflejando esta nueva realidad en la industria de la moda? Otra vez la misma respuesta: NO

Pero no todo son malas noticias. Además de la marca creada por Kelvin en Notorisuly Paper, hay otras. Chubbies Sport o Chubstr también se desarrolla centrándose en la diversidad del cuerpo masculino y lanza prendas para todo tipo de cuerpos que sí representan los cánones estéticos normales de los chicos de hoy. 

El objetivo era dar otras opciones y subrayar la importancia de diseñar ropa exclusivamente para hombres de talla más grande porque ellos sí que representan a la mayoría que compra esa ropa y, sobre todo, porque no todo el mundo aspira a ser delgado ni a estar cincelado por la mano de ningún maestro de la perfección.

Y aunque la perspectiva de cambio parece emocionante gracias a esos otros diseñadores que quieren romper el Status Quo, los medios de comunicación, que tanto poder tienen para empujar a la sociedad hacia delante, deberían olvidarse de esos códigos sociales que tan obsoletos se han quedado y empezar a representar más y mejor a todos esos hombres de talla grande para demostrar que también hay mercado para ellos.

Gordos, delgados, normales, fofos y otros seres blanditos por naturaleza. Empujad hacia el cambio. Queremos veros en nuestras pasarelas, en nuestras revistas, en nuestros canales de televisión, queremos veros en las marquesinas de los autobuses que cogemos. Queremos que seáis nuestras nuevas musas. Hacedlo por nosotros, por nuestros novios, por nuestros padres y por todos nuestros colegas cuyas barriguitas blandas también son dignas. Pero por favor, hacedlo.