La casa irlandesa "donde vivió el diablo" a la venta para escépticos con pasta

Una joven cuyo cuerpo reclamó Satanás es, en teoría, el espíritu que se dedica a llorar y gritar por la casa, que sale a la venta por 2,5 millones de euros a un precio irrisorio por metro cuadrado

Una mansión de tres plantas, 22 habitaciones, 2.500 metros cuadrados habitables y 20.000 metros cuadrados de jardín. No solo es un terreno gigantesco, también es una obra de arte histórica. Construida en 1170 y reformada varias veces, es una de las mansiones más antiguas de Irlanda, y ahora está a la venta por solo 2,5 millones de euros, un precio irrisorio por metro cuadrado para una reliquia de este tipo. ¿El porqué de esta ganga? Bueno, pues porque igual que hay inmobiliarias que te venden una casa a mitad de precio porque está okupada, esta mansión también viene con inquilinos: en este caso, posesiones fantasmales.

La casa, conocida como Loftus Hall, ha salido en venta después de años siendo un escenario de películas de terror (la última en grabar aquí, Netflix) y de rutas del ocultismo, donde organizaban psicofonías, ouijas y todo tipo de eventos macabros. Según asegura el antiguo propietario, “la casa tiene un aura de maldad, sitios donde la temperatura y la atmosfera te dan una sensación constante de incomodidad”. Él nunca ha visto nada, pero la mansión tiene un largo historial de poltergeist que se extienden hasta el siglo XVIII, cuando, supuestamente, fue poseída.

Lotus Hall

Según la leyenda, Lord y Lady Tottenham vivían en la mansión con sus hijos. Una noche de tormenta, de la nada salió un barco que se encalló en las rocas y la familia dio cobijo al único hombre que seguía vivo en el barco. Era un joven apuesto que rápidamente se enamoró de su hija pequeña, Anne. Una noche, mientras jugaban a las cartas, a Anne se la cayó una al suelo, se agachó y vio que el joven tenía patas de carnero, como si fuera Satanás. Él se desvaneció en una nube de humo y fuego, riéndose, y ella tuvo un mental breakdown y se volvió loca. Acabó encerrada en una habitación el resto de su vida, de rodillas, rezando, y su cuerpo apareció tan rígido que tuvieron que enterrarla en esta postura. La familia, en su funeral, la enterró con cemento para que nadie viera el cadáver, y para que el diablo no se hiciera con él, porque juró que la reclamaría como su prometida.

Loftus Hall | Steve Meyler

Sin embargo, eso es la leyenda. Según han afirmado historiadores, es más probable que Anne se enamorase de alguien, se quedase embarazada sin casarse, la encerrasen por el qué dirán, y muriese durante el parto junto al niño porque no la atendió ningún médico. Esta teoría surgió porque, con una reforma posterior de la habitación, se encontraron emparedados en la pared los restos momificados de un niño pequeño que probablemente fue su hijo.

Los propietarios dan por válida esta última teoría, aunque eso no quita que la casa no esté poseída. “Aquí pasó algo terrible y así se refleja en las apariciones y los fenómenos paranormales”, cuenta el propietario. “Hay gritos de terror en la habitación favorita de Anne, llamamos a unos cazafantasmas que nos dijeron que durante la noche notaron ruidos raros y actividad paranormal, grabaciones de lamentos, voces, objetos moviéndose en habitaciones donde no había corriente… Además del aura de tristeza que hay cuando entras a las salas. Te pones triste de golpe, es muy extraño y perturbador”, comenta.

www.ancient-origins.net

Sin embargo, el episodio más destacado de este poltergeist fue en 2014, en una foto que se hizo viral donde una especie de mujer transparente apareció en las sombras, observando desde la ventana de una habitación cerrada al público a los turistas que habían ido en los famosos “tours paranormales”, que no se repetirán, porque el propietario ha desistido en continuar con este negocio que, según explica, es perturbador y cansado. Por eso la ha puesto a la venta, para ver si algún millonario escéptico o algún adorador de lo paranormal le saca este peso inmobiliario de encima.

CN