Fui a un asesor filosófico para dar sentido a mi vida de mierda

Un filósofo especializado en asesoramiento te ayuda a comprender tu vacío y a utilizarlo para crecer

Llevas una vida normal. La burbuja de responsabilidades y preocupaciones cotidianas mantiene tu cabeza alejada de ese sentimiento de vacío que sobrevive dentro de ti. Facturas, entregas y conflictos románticos. Pero a veces chocas con algo de silencio, algo de quietud, y tu mente se pregunta para qué demonios haces todo cuanto haces. Pausado el alboroto, sientes que nada tiene demasiado sentido, que la vida resulta bastante absurda. Lo ves tan lucidamente que las ganas de moverte desaparecen por completo.

No estás solo. Según Omar Linares, doctor en Práctica Filosófica Individual y asesor filosófico, la mayoría de personas que acuden a su consulta cargan con este vacío existencial. "Vivo una vida sin significado", "la vida me sabe a poco" o "no estoy llevando la vida que debería llevar" son algunas de las frases que Omar escucha a menudo. Su trabajo no consiste en dar consejos, métodos de autoayuda por pasos ni soluciones prefijadas, sino en "dialogar y hacer preguntas al consultante para arrojar luz sobre su propia filosofía personal".

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Todos tenemos una: quiénes somos, cómo es el mundo, por qué ocurren las cosas. Pero como explica Omar, "cuando esa panorámica no refleja la vida tal como es surge el malestar, el rechazo a la vida e incluso el rechazo a uno mismo". Pero este conflicto no es malo. Lo malo de verdad para este filósofo es nuestro miedo a afrontarlo: "Los mileniales no queremos tener ni un minuto de vacío en nuestras vidas. No queremos enfrentar lo que nos incomoda y por eso saltamos rápidamente a Netflix, Instagram o cualquier otra cosa".

En su lugar, Omar nos propone mirar a los ojos a ese vacío y atravesarlo. Ninguna corriente de pensamiento puede hacer eso por ti, pero hay algunas filosofías que pueden ayudarnos. "Los existencialistas nos decían que sentirse vacío puede ser el primer paso para llenarse de vida. Cuando uno deja de esperar que el valor de las cosas venga de fuera, es posible encontrar un sentido, pero un sentido que no niega la vida diciendo 'esto debería ser de otra manera'. Sentir vacío existencial no tiene por qué ser una desgracia", reflexiona el especialista.

Todo lo contrario. "Ese vacío es una oportunidad para crecer. Si tienes ese runrún en tu cabeza que te dice que tu vida no tiene sentido, síguelo, sumérgete, explora hacia dónde te lleva. La gente tiene la sensación de que cuando está en ese punto pesimista será para siempre. Algo así como 'me he dado cuenta de esto, no lo superaré y el resto de gente vive feliz porque no lo ha comprendido todavía'. Pero que se extienda en el tiempo no significa que sea eterno", dice Omar. La cuestión es tener las herramientas adecuadas.

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"El cerebro no tiene un arma evolutiva para afrontar ese vacío. Tenemos que empezar a leer, a indagar o a pasar por consulta. Hay que tener un respeto muy profundo por el proceso. Porque uno ve las cosas cuando está preparado para verlas. No hay una fórmula mágica que podamos aplicar a todo el mundo y en cualquier momento", explica el filósofo. Lo que no funcionará seguro es acallar esa intensa sensación de sinsentido actuando ciegamente. Seguirá ahí, y volverá a manifestarse tarde o temprano.

Además, y como señala Omar, "vivir la vida como una huída, buscando la trascendencia en el trabajo, el arte o los hijos para obviar ese vacío, es negar la propia vida". Y nos da un consejo: "Monta tu vida de forma que estés honrando lo efímero. Cuando crees algo, no finjas que será eterno. Los monjes budistas pasan semanas haciendo mandalas gigantes con granitos de arena de colores y una vez que acaban meditan un poco y los destrozan. Es un tributo al hecho de que nada permanece. Aceptar que la vida no tiene un sentido divino o un plan".

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Una vez hecho esto, y según el filósofo, puedes seguir haciendo las mismas cosas en tu vida o hacer otras diferentes, pero ya no estás huyendo de nada sino afirmando la vida. Ese sinsentido que parecía una desgracia se convierte ahora en el principio de una existencia auténtica donde haces lo que de verdad te llena, donde creas tu propio sentido: vivo para esto que yo decido. No buscando transcender, no buscando sobrevivir a la muerte, no buscando encontrar un por qué, sino experimentando el presente como un momento único.

"Cuando superas ese estado de 'nada sirve para nada', la naturaleza efímera de la vida ya no duele. Eres más dueño de ti y menos vulnerable a lo que te ocurre", comenta Omar antes de acabar la entrevista. Suena difícil, pero el asesoramiento filosófico puede ayudarte a conseguirlo.